jueves, 20 de marzo de 2008

Caliente 4


Estaba yo recientemente en casa paterna deglutiendo esos guisos maternos, que, en ninguna otra parte te saben igual. Y comentó madre inocentemente, como de pasada, que pensaba tirar a la basura mis papeles y fotos viejas.
Casi se me atraganta el zancarrón de buey en el esófago. Y, tras los postres, corrí a mi ex-habitación ansioso. Uno no tiene el síndrome de Diógenes pero a lo mejor sí una versión menor de éste. Y una cosa es que acumulen polvo por los siglos de los siglos y otra que desaparezcan para siempre.
Así que, a modo de forense documental , me metí en la cápsula del tiempo que es mi estantería de pino de tres cuerpos; música dinosauria de mis épocas y al lío. Y en esto que estaba yo agitando papeles, más que ordenándolos, cuando la vi. Estaba sepultada bajo unos apuntes de "psicología dinámica". Viendo el polvo que acumulaban no se les veían precisamente dinámicos a los apuntes.
Pero lo que vi fui otra cosa: apareció ante mis ojos la "Caliente 4". Casi se me cae la lagrimilla de la emoción. Es la revista porno que tenía yo a los 14-15 años. Es impresionante. Su portada, (podéis verla en la foto) de aspecto siniestro, es totalmente negra con una leyenda que dice "caliente 4" y otra que te amenaza con los males del infierno si la lees y eres menor de 18 años. La primera hoja es enorme X roja que la surca casi hasta el borde.
El contenido es una algo distinto a las de ahora. Ahora ya no las frecuento (válgame Dios, que fui a los jesuitas) pero sí he tenido ocasión de ver alguna de ellas. Son horribles, directas, prosaicas, totalmente carentes de imaginación, de morbo. Una sucesión de fotos de tías siliconadas, tíos de miembros deformes y escenas monótonas y evidentes que de puro explícitas que son a mí al menos, me excitan más al intestino que a otras partes de la anatomía a las que deberían ir dirigidas.
Pero la Caliente 4 era distinta. Tenía mucho texto y narraba varias historias aliñadas, claro está, con muchas fotos, que terminaban impepinablemente en el consiguiente fornicio ilustrado. La temática es manida, clásica, bueno, está bien, llena de topicazos a espuertas: "Mariluz va a recoger su coche al taller"..., "Santi conoce a Esther" (enfermera de su habitación del hospital...), "Incendio en casa de Carla" (la rescatan los bomberos Julián y Gonzalo....). Dejo a vuestra perturbada y sucia imaginación el hilo argumental y el desenlace de las historias.

Yo sólo recuerdo las noches que hemos compartido cama la Caliente 4 y yo ( yo en mi cama y ella debajo del colchón) y la profundidad llegúe a conocer a Mariluz, Esther y Carla, la intimidad que llegamos a compartir .

Y lo que aprendí con ellas: aprendí a declinar el verbo lubricar, palabras como "fruición" (lamía con fruición...), partes del cuerpo de las que ni siquiera sospechaba su existencia, posturas que atribuía en exclusiva a contorsionistas de circo. Mucho es lo que le debo a la caliente 4. Más tarde, por algún motivo, me acompañó a Salamanca y en mi piso de estudiantes de la calle Barcelona se convirtió en un elemento mítico, casi en un objeto fetiche de la casa. (Dani, jorge, edu: os acordáis?). Fue la biblia del komando kolesterol de la foto, de cuyos atentados mis vísceras aún están resentidas. Creo que la foto de la portada resume la filosofía del komando (y de gran parte de lo que fue Salamanca).

Y ahora, la caliente 4 vuelve después de tantos años a reclamar su sitio. Yo la enmarcaría y la exhibiría en las paredes pero podría ser mal interpretado por las visitas.

Me conformaré con conservarla donde la encontré, como quien guarda con celo un Rioja del 88 que sabe que nunca descorchará.
Pero para mi la Caliente 4 siempre tendrá un hueco en mi corazoncito. Casi tan grande como el que tenía Carla en el....bueno, que me lío; sólo quería enviar un cariñoso recuerdo, con fruición, a carla, mariluz y esther.

Y por supuesto, a los miembros jubilados del komando kolesterol (a esos sin fruición).

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué bueno, tío. Me parece que la caliente 4 generaba más dinámica que los susodichos apuntes. Yo desde luego, si fuera uno de los nombrados (carla o edu, por poner algún ejemplo) me llevaría un alegrón de la leche y me imagino teniendo un viaje astral al pasado después de leer esto. En fin, saludetes campeón

Malko dijo...

"Hola, me llamo Blas Zeta y consumo porno rancio"
Sincéramente, creía que lo llevabas mejor.

Anónimo dijo...

bueno el post, blas.yo todavía guardo un taco de aquellos tiempos. Y tienes toda la puta razón, tenían más gracia las de antes