domingo, 1 de noviembre de 2015

Crónica Equipos Navarra 2015: Orvina-Santa Ana

Me despierto bañado en sudores fríos.
Joder!, joder! joder! por qué lo hice? Me fustigaría con el cilicio pero carezco del utensilio. 
Lo sé, lo sé! lo admito! Soy débil! a veces claudico ante mis más bajos instintos sin medir las consecuencias.
- ¡Si es que el órgano que rige mis decisiones no es el cerebro últimamente!. Y ayer lo volví a demostrar! Lo hice. 
Miro de soslayo por la ventana. No veo ninguna persona sospechosa vigilándome. Pero ellos saben lo que hice el viernes. Ellos lo saben todo. No sé cómo. Quizá tengan cámaras por todas partes. Yo qué sé. Pero lo saben. Saben lo del viernes. Me visto en un gran estado de excitación. Debo jugar la partida. Que pase lo que tenga que pasar. 
- Sí, lo hice!. Qué cojones! lo hice! Me comí una enorme hamburguesa de carne procesada el viernes. 
Casi 500 gramos de sustancias cancerígenas prohibidas, perdón ahora los pijos y los científicos dicen carcinógenas. Sé que los agentes de la OMS lo saben. Me juego mucho. Me registrarán, descubrirán en mi casa sustancias peligrosas como salchichas, jamón, más aun: chorizo de oferta! Si me atrapan, me meterán en un campo de regeneración de los suyos. Sólo me dejarán comer frutitas, tofu! verduras! peor aún acelgas!, brócoli! cómo coño puede ser comestible algo con ese nombre, que parece el nombre del cuarto de los payasos de la tele: 
Fofo! Miliki! Milikito! y.....Brócoli! 

Voy a la partida, tengo que ir. No mirar a los lados. No mirar a nadie. Poner cara de haber comido ensalada de berros. Entro sin saludar. Apenas he dormido dos horas. Me siento en mesa. Pero no puedo pensar en otra cosa durante la partida.

Enfrente, venía Santa Ana, un club bastante fructífero en los últmos tiempos en el cultivo de criaturas ajedrecísticas. Si nosotros hemos cultivado, con gran esfuerzo, una buena remesa de ortegas, urrizas y sevillas,  los riberos han conseguido una excelente cosecha de ortines y roldanes entre otros, que le convierten en el club más prometedor de la cantera navarra. Eso sí, los suyos criados con amor, dedicación y una estrica alimentación macrobiótica y los nuestros con collejas, malos vicios y una alimentación a base de cárnicos en mal estado, despojos y casquería en oferta. Pero bueno, no nos quejamos.

De la Ribera se veían viejos conocidos como Patxi, Garrido o Carcavilla junto con varios de los chavales que vienen como un tiro y a los que hay que intentar ganar ahora para hacerse una camiseta unos años más tarde con la leyenda "yo le gané a...."

La jornada empezaba mal; el gallego no entendía bien el concepto de "abonar la cantera" y plantaba un chopo que inutilizaba el baño durante horas. Cualquiera que entraba bajaba 50 puntos de ELO durante un cuarto de hora. La OMS no ha dicho nada al respecto. Aún. Iba a ser una tarde dura.

Nosotros  los de siempre;  más estropeados tras años de consumir comida cancerígena de esa: con menos pelo, con más tripa, y con menos ajedrez sin duda. Pero felices, qué hostias.

16,00 horas: Se me había olvidado el ruido de la madera arrastrándose por el tablero. Garbisu Contra Sesma, una española chunga de esas, donde el blanco no saca las piezas de segunda fila pero está de puta madre; o eso dice la máquina. Yo de esas cosas pues no sé. Minde le hace una Tarrash a Ortín y parece que se le indigesta  a Ortín porque tarda media hora en la jugada 3. Mombi tampoco tiene buen color ante la trompowski de Carcavilla pero, no problem, Mombi es un viejo fajador. 
Garrido me juega una cosa de esas de b6, e6, cf6, c5 ...Pero me suelta un c4, que según la másquina y el propio Garrido resulta ser mala como una salchicha de las de euro el paquete. 
Ac4-Ce4/Ce4-Ae4/Cc3-Ab7/d5 y problemas para el negro...

18,00 horas:
El panorama no está nada claro. Unai tiene ventajilla, digo yo, pero no termino de verlo claro. Rada tiene clara ventaja ante Moisés y se acaba comiendo una calidad. La posición de Mikel contra Roldán parece sana como una lechuga. La partida de Minde parece tan divertida como coger una banqueta y mirar cómo crece la hierba. Cambio de damas e igualdad total. Negros nubarrones aparecen por los últimos tableros. Mombi tiene pinta como de haber comido en el mc donalds todos los días del último mes, horrible. A monje la Ortín le está haciendo una india de rey de libro, de esas que te tiran los peones en el flanco de rey y te hacen f4... La partida de Cinza contra Aitor Martínez empieza de record; 20 jugadas sin cambiar ninguna pieza ni peón. Pero el aspecto de su posición es el de un filete al que dejas tres días en las bardenas en agosto... a pesar de que su optimista análisis es muy distinto. Yo mientras a gusto. Una vez digerido el veneno cárnico de la noche anterior, empiezo a quedarme bien haciendo jugadas normales. No se ve por dónde se enrocará David en esta posición...

19,00 horas:
Unai tiene "la ventajilla de los masters"; es decir, tú no ves nada en la posición pero él te explica luego ·"está ganado por esto, esto y esto" y tú le dices "aha" pero no te has enterado de nada. Rada es más malo que las salchichas del Día; se está liando en un final con calidad de más. Mikel ha ido mejorando y parece que puede sacrificar en breve. Minde sin novedad, intentando sacar algo de un final árido. Con mi agudo nivel ajedrecísitico miro la posición de mombi y le dijo a no se quién: "pues parece que está bien". Me mira fijamente y me dice, a modo de oráculo: "¿has contado las piezas?" coño, es verdad, tiene una menos... La posición de monje se derrumba como un tulipán en un parking lleno de Vw. Yo tengo ya ventajilla clara y ya voy apuntando al rey negro.


20,00 horas: 
El acabose. Unai gana sin mayores problemas. Rada tiene que jugársela para poder ganar y eso sí, remata como un txapeldun. Mikel sacrifica una calidad y tiene ataque ganador. Sin embargo, su adicción al chopped y las grasas trans hace efecto en su cerebro y se vuelve loco. Pasa por alto varios mates; uno de ellos en dos! y parece que solo tiene continuo! Voy afilando la mano para la somanta de collejas. Minde no puede forzar y firma tablas en una apasionante partida. La posición de Garrido se derrumba por sí sola y tras una sencilla combinación cae la dama y la partida. Ainhoa mete la dama hasta la cocina de monje y se da un banquete con el rey que acaba en carta. Enorme partida la de la tudelana. El gallego no sé que coño hace pero gana la partida. Mombi aguanta la posición a pesar de dos peones pasados que quieren convertirse en reina, caballo o sabe dios qué cosa.

20,30 h:
Mikel tras haber tirado la partida en los apuros, encuentra milagrosamente, entre tanto jaque, uno en el que se come la torre, y, esta vez sí, lo ve, evitando ingresar en "la orden del gran pepino" por su partida. Más surrealista es el final del partida de Mombi, donde tras sacrificar pieza por dos peones, se llega a un final de pieza contra dos peones con alguna opción para ganar. Al de poco tiempo, sin embargo, el humo se disipa y se firman las tablas.







Al final, un 6-2 con el que, viendo las partidas, nos damos con un canto en los dientes. Nuestra mala vida, poco acorde con los consejillos de la OMS,  no ha conseguido aún pudrir nuestros cerebros del todo y aún seguiremos dando guerra unos cuantos años. Pocos. Tras el encuentro, nos fuimos  a celebrarlo con ...este...un surtidito de ensaladas y verduritas..en el que no faltaba el brócoli en grandes cantidades....

domingo, 30 de agosto de 2015

Jornada Ajedrez Itaroa 2015






El final del verano llegó. Y tu partirás. Y lo más seguro que lo hagas no para volver a tu curro sino para asistir a la jornada de ajedrez de Itaroa, un clásico ya de finales de la canícula navarra. Por la mañana, en Orvina celebrábamos nuestro trigésimo torneo por equipos y el sexto que celebramos en el centro comercial. Siempre con la presión de lograr la victoria, por la cosa esa de ganar tu propio torneo y hombre, de paso, ese dinerillo del primer premio al que ascos no hacemos. Para ello contamos con auténticas bestias a las que dejamos días sin comer para la cita; a saber: Unai, Iñaki y Mombi. En frente, Fomento, un clásico de todos los torneos de "pintxetas" y desde luego, del nuestro, y Sabiñánigo. Hasta 14 equipos completaban la nómina de un torneo cada año más duro.
También el B del  Orvina presentaba un equipo durísimo con Navarrete, Jiménez y Monje, un equipo del que destacaron.....este....sus valores....su calidad humana.......y su espíritu deportivo....por ejemplo. De su juego y resultados...hablaremos otro día... El Ezkaba, con Adrián, Pedro, Jonás y el indescriptible Adolfo también destacaban por...en fin...cualquier cosa que no fuera ajedrez.

Empezaban muy fuertes los de Rentería y llenaban de roscos los marcadores de los rivales mientras  los Orvinos se dejaban unos cuantos puntos en las primeras rondas. Sin embargo, sorpresivamente, cuando parecía que el triunfo se iría para Fomento, aflojaron el ritmo y el Orvina se hizo con la victoria in extremis al vencer 3-0 a Anasaps en la última ronda. Fomento quedaba segundo , a distancia, Mikel Gurea sorprendía para hacerse con el tercer puesto por delante de Sabiñánigo.

Al mediodía tocaba comida contra reloj y de batalla en el Lío Sport, donde revuelto y churrasco se bañaban en un vino que podría pelear con Tyson y todo ello, en tiempo record para montar el tinglado infantil.

A la tarde, tenía lugar el torneo infantil y las exhibiciones. En las exhibiciones, como es costumbre, destacaban las partidas a la ciega de Unai, con los impagables comentarios de Monje, que dejaban obnubiladas a las madres de los chavales del infantil, que se arremolinaban junto al ajedrez gigante mientras sus joyitas volvían locos a nuestros árbitros.

77 criaturas se inscribían en un torneo infantil que arrojaba pocas sorpresas. Los favoritos vencían con claridad sus torneos. Así Habans se imponía en el sub12 y los Ortín hacían lo propio en el sub14.
Tras la entrega de premios y las fotos de participantes agarrando con fuerza su premio o su entrada de cine dábamos por finalizada la jornada, que parece gozar de buena salud, viendo el resutlado y número de asistentes.

Y esperando ansiosos que finalice el verano del año que viene para volver una vez más con ello.

lunes, 20 de abril de 2015

Torneo San Viator. León come gamba, Orvina come tortilla.

Domingo 04,30 a.m.; guasap  del gallego; "acabo de llegar a casa; pero tranquilos que mañana estoy a tope"; solo le faltó añadir: "choich unoch tioch de puta madrech"; el detalle es que "mañana" era tres horas más tarde. Ochoa andaba a la par al parecer.

Ante este panorama enfilábamos la recta hacia la Siberia vasca para traernos, dios mediante, kilo y pico de chatarra con placa y kilo y pico de grasas trans del Lunch. A fin de poder introducir cinco Orvinas en un utilitario hubimos de prescindir de los Orvinas más voluminosos; por suerte entre los de tamaño estándar se encontraba un tal Garbisu,  prometedor chaval a la par que talentoso con el gps, mal endémico en este club de bujuleros.
Tras comprobar en el viaje que las horas que mete el gallego en el Subsuelo son inversamente proporcionales a los réditos eroticofestivos que obtiene; llegábamos a Vitoria sin mayores problemas;  tras meternos en el cuerpo la obligada emulsión sólida de patata y huevo; hacíamos acto de presencia en el San Viator. Allí nos encontrábamos al tandem Lucas - Albaina;  ínclitos amanuenses en este tipo de encomiendas.  Con puntualudad... ejem...caribeña, comenzaba el torneo. 
Los locales junto con groses,los zornotzas, los Balmasedas de Iruzubieta y Egidazus parecían los más duchos en esto de empujar madera a toda hostia. Corrían las rondas y pronto nos veíamos con algunos problemas para clasificarnos para la fase final, al empatar dos de los encuentros. Pero un atracón final a base de roscos nos dejó primeros aunque a poca distancia de Balmaseda. Sorprendía la eliminación de los locales, menguados eso sí por las ausencias. A la fase final llega por la otra parte del cuadro Zornotza y Gros.
En la fase final, la clave estuvo en la segunda ronda; Iruzubieta vengaba la derrota ante Unai en la fase previa y el resto no tenía mejor pinta; de estar rozando el rosco en algunas partes del encuentro pasábamos al empate a dos tras salvar milagrosamente dos puntos. En la última ronda le metíamos 4 a gros y nos hacíamos con el trofeo, por delante de los Balmasedos. Buen torneo de Unai y sorprendentemente del gallego y regular el de Mikel al que algunas presencias femeninas afectó negativamente; y es que mientras corrían los segundos él miraba al techo con expresión bovina pensando en sabe Dios qué guarradas piensan los adolescentes de hoy en día.

Tras la entrega de trofeos llegó el discurso final, que calentó los corazones pero enfrió las croquetas. Solo los vigilantes de seguridad, contratados ex profeso, evitaron que las zarpas se antepusieran al pistoletazo de salida. Pero tras la bendición del orate, empezó lo que Albaina denominó "comida de hermandad". Dios mío, qué poco debe de querer a sus hermanos. Lo que allí se vio es un contubernio de manos llenas de dedos que se abrían paso impúdicamente hacia los trozos de pizza barbacoa, sin duda, la triunfadora de la hermandad. Pronto fueron esquilmados los platos y se veían seres desesperados apurando bolsas de patatas como si fuera el maná. Los orvinas, conocidos gourmets, asistimos atónitos a este espectáculo y nos conformamos con algunos trozos de brócoli cocido con foie que traíamos en un tapper. Aterrados por el espectáculo, huimos despavoridos hacia el coche antes de que la cosa fuera a mayores y que los "hermanos" nos consideraran parte del lunch. 

Una buena mañana en un torneo ya clásico en nuestro calendario y  al que no habremos de faltar en próximas citas; al menos mientras nos crezcan los enanos.

domingo, 8 de marzo de 2015

Liga Vasca 2015. Ronda final; el acabose



¿¿Eso es el Orvina A ??- preguntaba con voz trémula el Trol más famoso de este blog de suburbio. Tamaño desprecio no tuvo efecto alguno sobre los agraviados restos con que tuvimos que confeccionar el equipo y se encogieron de hombros con un lacónico "es lo que hay". Tres adolescentes a medio hacer con el abuelo Mombi como guía espiritual y ejemplo en la vida (sic). Otra cosita es el B que se presentaba con una alineación ya de sobra conocida para cualquier ajedrecista vascongado que se precie. Cuatro tíos de serie B con el único objetivo de seguir vivos en esta categoría que nos vio nacer. Y apoyándonos el colectivo hostelero vasco que espera ansioso año tras año nuestras visitas. y para los que un descenso nuestro supondría el cierre de numerosos establecimientos.
 
La primera prueba no se antojaba sencilla; meter cuatro dos navarros, un bilbaíno y un gallego, que es como un bicho palo gigante, en un C3. Un poco de Tetris y `pa` Sestao. Un sol del carajo. ¿Bilbao + sol? ¿esto qué coño es? Extraña combinación; qué será lo siguiente? Osasuna + ascenso? gallego + anorexia? Egoi + tijeras? . 

Al llegar otro clásico; nos perdemos en la entrada. Hay cosas que ni un bilbaíno experto en orientación, ni 3 móviles con gps pueden evitar. En fin, tras comprobar que el local de juego está en un desierto por donde corren bolas de paja, nos vamos a asegurar el tiro; el centro gallego de Sestao; parada obligada que ha visto grandes actuaciones del Orvina, esta vez con el añadido de alimentar a ocho bestias navarras en perpetua hambruna en media hora. Y cumpliendo con creces; una ensalada con más ingredientes que líneas me sé de mis aperturas y una tarta de cuajada que merece de largo  el cuarto de hora que llegamos tarde. Y el gallego ejerciendo de coche escoba para cuanto restillo quedaba en los platos que iban saliendo, cumpliendo así una antigua norma del Club Orvina; los platos que pasan por un Orvina no necesitan fregaplatos.
 
En ese estado anímico-intestinal nos presentábamos en el hotel Naval, bonita construcción ubicada en la zona residencial de Sestao, rodeada de parques, niños jugando y jardines con flores. Enfrente, Sestao B, poderoso anfitirión, que contaba sus encuentros por victorias y ante los que buscábamos el humilde objetivo de arrancarles medio punto que nos confirmara la salvación matemática. Para ello, contábamos con nuestra arma más poderosa; la preparación de las partidas. Aunque esta vez con algunos problemillas: yo, que no preparo; por pereza y porque mi antivirus opina que el chessbase es un ente maligno del averno; a Monje le tiraron la preparación en la jugada 1, Egoi preparó con negras y hete aquí, cosas que pasan, que jugaba con blancas y al gallego no le vino el rival  previsto. Pero, en fin, esto salió: 


 
Zeta-Trigo: Una defensa modernilla de esas, cómo se llama? philidor?. Sacamos las piezas, nos disponiamos a atizarnos de lo lindo pero, de repente, llegamos a la conclusión de que ya hay demasiado dolor en el mundo como para añadir un granito más a esta paella de dolor. Nos fundimos en un abrazo y firmamos las tablas. Joder, creo que este año no me voy a llevar el premio a la combatividad. Pero por poco.






Marchena-Monje: Una kalasnikov, donde el negro arrastra sus piezas por octava y séptima y súbitamente brotan todas a la vez y te dan un leñazo en el flanco de rey; creo que esa es la idea al menos.
La apertura dejaba una posición fea a la par que desagradable, aunque Fritz no le ve mucho problemas. Tras cambiar varias fichas, se llegaba a un final con pareja de alfiles para el blanco, donde el carpintero ya le empezaba a tomar medidas a Monje. 


a6! 
Tc1?! Tc5!

En esta posición, Fritz da clara ventaja con a6 pero Marchena juega Tc1; parece que Tc5 daba ya tablas al negro pero sigue f6 y el negro sigue prieto.  Sin embargo, Monje, con gran apuro de reloj consigue aguantar la posición como un animal y Marchena se ve obligado a llegar a un final totalmente plano. Todavía habría el sestaotarra de dar guerra y llegar a comerse un peón pero en posición de tablas teóricas. Brutal la partida del ser monjil, que, como va siendo costumbre, firmaba la última partida de la ronda de liga vasca y sacaba ese medio punto que, a la postre, nos dio el tercer puesto.
 



 Te1+-Ae7 / Ch4!

 
Egoi-Alonso: Una siciliana de las de a6. El negro juega la apertura de forma algo optimista y se llega a esta posición. Fritz da clara ventaja con Ch4. El problema es que apenas tiene Egoi 5 minutos a estas alturas. Las blancas lanzan los peones en el flanco de rey y logran clara ventaja al ganar una calidad y entrar en un final de torres contra torres y alfil. Sin embargo, el juego activo del negro junto con el apuro extremo del peludo chantreano dan vida al negro que logran casi la igualdad en esta posición, llegando incluso a rechazar tablas. 





-h5?! / gh-f5 / Rf4!

Sin embargo, un dudodo h5 da un claro objetivo al blanco, que se centra en el mate y la coronación de h, logrando un triunfo espectacular. También se ha salido este año el trol de la pradera.
 




 - f4? - c5!
 
Santos-Cinza: d4-b5; con esta cosa de dudosa cata, sale el gallego y se atreve a llamarle una "pseudo-francesa". Seguramente, su pseudo-cerebro se hallase embotado gran parte de la apertura por el pseudo-rancho ingerido y sólo eso explica la pírrica posición a la que se llega tras cambiar montones de piezas. 
En esta posición, Santos decide colaborar con la causa gallega con un defectuoso F4, que ya pone en clara ventaja al negro. 

g4-b4! -+

Más adelante, este g4 deja la posición totalmente perdida tras b4. Gran torneo de Cinza, con 5,5 de ocho que nos llevan a pensar que el ajedrez no tiene nada que ver con la inteligencia, con el sentido común, ni on ninguna cosa razonable. Misterios del jueguecillo ese de las casillas blancas y negras.
 



Tras este sindios, logramos un sorprendente 3-1, que no esperaban ni nuestras madres más optimistas  sobre la capacidad de sus retoños, que nos dejan sobre todo la permanencia buscada y un buen sabor de boca para terminar torneo preferido. Pero más sorprendente aún cuando, tras unas cuantas carambolas, nos enteramos que quedamos terceros en la categoría, por delante de algunos equipos que, sinceramente, juegan un poco más que nosotros a esto de mover madera. 

De la misma forma, "Eso", nombre dado por Egoi al  Orvina A, consiguió también el tercer puesto en División de Honor tras un más que meritorio empate con San Viator.
 
Tras los discursos de rigor, recogimos nuestro trofeo y bien poco pudimos hacer para que, víctima de la euforia, el gallego confundiera las croquetas del lunch con esas pastillas que receta y las engullera a bocados en número bastante superior a la decena. Consumada la razzia, cargamos el kilo y medio de chatarra en el coche y rumbo al Goenkale, a celebrar con la mejor combinación del día: mus + patxarán.
 
Con esto nos despedimos de liga vasca en un año redondo; con el tercer puesto en las dos categorías y con unos jodidos críos que ya nos dan collejas no sólo al ajedrez sino, lo que es mucho más grave, al mus. El año que viene habrá codazos para tener sitio en el B.

lunes, 23 de febrero de 2015

Liga Vasca. Ronda 7. Llueve

La lluvia en Sevilla es una maravilla. Pero en Pamplona es una puta mierda. Amanece el día lluvioso, plomizo, tristón. La prensa me amarga el cruasán con una letanía de desastres, malventuras y bellaquerías de los prebostes de turno,  solo mejorado en las páginas de deportes por los habilidosos tejemanejes de nuestro equipo local en el noble arte de la compraventa. En fin, el próximo sábado me compro el Superpop; al menos ahí recibiré valiosos consejos sobre si mi pareja finje sus orgasmos o si está pensando en George Clooney en esos "momentos". Jo, tía, flipo. Mientras el ibuprofeno se va extendiendo por mi torrente sanguíneo, miro por la ventana y compruebo que San Cristóbal no se ha movido un milímetro desde ayer. Y también que llueve. Llueve. Llueve.

Pasadas varias horas de contemplación, me limpio el hilillo de babilla, ya casi torrente a la altura del mentón y me sumerjo en el mundo lluvia camino al club. Voy como el Dalai Lama, flotando, etéreo. Ni siquiera armado con choto (capucha aquí en estas tierras), dejando que la lluvia inunde mi cabeza. Llego despacio al club y en ese estado de ánimo semiinconsciente, semiopiáceo, simiesco comienzo a mover madera.

Enfrente, viejos conocidos; los fomentos. Descubro a Txus sentado enfrente mío; grande tío; pero tiene la fea costumbre de ganarme el capuyo de él.
Empezamos. Juego C4; nunca la he jugado pero no sé, al toque,  hoy es día de lluvia. Mi ambicioso plan es sacar las piezas y luego pues no sé, ya veremos. 
- ...d6!?---
Agirretxe es un tío optimista y me tira un peón; yo no pienso, hoy no es día de pensar, me lo como. Hay compensación pero no termina de parecer suficiente. Fritz no se cree nada, claro.
Se llega a esta posición. Juego  F4 para evitar d5 pero hoy a Txus nadie le detiene. Se monta un Cristo y se llega a esta posición en el apuro. 
 ...d5. cd/ed. e5/ce4. Td1/
Juego Cd3 que ambos vimos como única. Fritz se parte el culo; dice que valen muchas; Cb4, Aa5.... Final con dos peones de más y para rematar Txus se deja un doble; hoy no es su día. Yo, sin hacer mucho, me quedo con el punto. Así es el mundo lluvia.







Monje monta un muro e iguala sin muchos problemas contra Pedrera. Con enroque en distintos flancos parece que se avecina tormenta. 
Pero no, se cambian todas las piezas menores y se llega a esta curiosa posición. La posición blanca está prieta como novia obesa el día de su boda. Las negras se comen un peón  y es ese momento en el que el ajedrez de Monje se desborda como un Txunami. Se deja el peón y tablas. Cerrada ovación.






Otra cosita es Sevilla. Contra Galarza, juega una Trompowsky algo extraña y pronto su posición empieza a tornarse del color del día que se adivina fuera de la sala. 

Enroques en distintos flancos pero el del negro es seguro y saludable y el de Javi es, esteee, como un queso Gruyere gigante. Iñigo tira un caballo con brillantez  y llega a esta posición.  Aquí, Fritz da -3.5; Tras
cd/Ad4+ . Rg3/gf. Cf4  y Ae5!, para tirarlas, vamos. 

Sin embargo...
 ...Aa1? y Javi casi iguala la posición. A partir de ahí, el negro se va quedando peor y


 finalmente con Tc5!/ De6 e5!  se derrumba el negro, que todavía no se lo debe de creer.









Nuestro gallego más famoso se las veía con Aitor González. Solo un gallego sabe disfrutar de la lluvia, hoy no podía fallar. Tras una eslava, iguala sin problemas y consigue ventajiña en la apertura. En esta posición, parece que el blanco tiene problemas con Ce4! . Fritz se frota las manos.

....Ce4 . Cd3/Da5. Af3/Cg3. hg/Dc3. Cc5

Sin embargo, a nuestro gallego le llega su  momento empanada. En lugar de la simple Tb8, llega la infame Ac8. Tb1 seguida de la no menos horrenda Ad4. Fritz dixit.  Caen los peones del flanco de dama. Tras eso, se llega a un final de alfiles de distinto color; hay que firmar medio palote.





Tres puntitos que arrojamos bien gustosos a la buchaca. Por lo que se ve, no nos sobra ni un gramo de ajedrez para sacar los puntos que necesitamos. Pero los vamos sacando. Se despiden los fomentos; van internándose en la plaza y desaparecen en medio de la lluvia; nadie escapa a la lluvia.

domingo, 8 de febrero de 2015

Liga Vasca 2015: ronda 5 la venganza de Bruselas

El traqueteo del Tronkomovil de Monje, para quien los amortiguadores deben de ser bebidas espirituosas, nos va sumiendo en un sopor solo superado por esa intensa gazuza  que acompaña siempre al ajedrez en el Orvina B y que es como el quinto jugador.  Pasamos Altube por los pelos tras presenciar como dos enormes camiones, en una impúdica y sexual exhibición camionera, se ponían a hacer la tijera en plena autopista. El gallego no calla; y de cada tres palabras que esputa, una es alubias; se le ha metido en la cabeza que quiere alubias y no hay forma de sacárselo de la cabeza. El episodio de gastroenteritis que sufrió 24 horas antes no es óbice, faltaría más. No hay problema; últimamente el programa con el que el Orvina B prepara las partidas, en lugar del Chessbase es el Tripadvisor. Ya le encontraremos algún sitio elegante, donde pongan espuma de hongos y cosas de esas. 

Enfilamos al norte y van asomando los rascacielos de esa ciudad donde se crió esa bestia del ajedrez que es un servidor pero a la que ningún equipo y ningún entrenador ha conseguido sacar el Carlsen que habita dentro, pero muy adentro bajo esa cáscara embrutecida. Me va invadiendo la nostalgia según llegamos; era joven, tenía sueños, comía como un animal, bebía como un cosaco, jugaba el muro, la budapest y el veresov. Dios mío! pero si es lo mismo que hago ahora! No he evolucionado! Mierda! Saco mi libreta y apunto: "despedir a mi psiquiatra, no ha conseguido ningún avance en 20 años". Vamos entrando en Bilbo; esta vez no nos recibe la Txapela, esa capa de mierda que sobrevuela la urbe los pocos días en que no llueve. Mis compañeros no lo notan; en Pamplona la única forma de contaminación que se conoce es la polución nocturna. 


Por suerte, para encontrar el sitio, Monje cuenta con un nativo, con Gallego, alias gepesiño, y con el Trol que, al menos, consigue no vomitar a pesar de sus mareos. Con ese equipo uno no se puede perder por Bilbo . Media hora más tarde, tras salirnos dos veces dirección Santander y pagar dos veces los 23 céntimos de la autopista de ¿Galdákano? conseguimos llegar a Santutxu.

Allí tomamos una decisión que acabaría siendo clave esa tarde; Nos vamos al Bruselas, regio papeadero de grato recuerdo en el club por veces pasadas y donde las raciones son como hacer abandonar Andalucía a Falete. Y por supuesto, con un pote de alubias para el gallego, claro. Cualquiera le aguanta, si no.
- ¿Os vais a comer todo eso? Pregunta entre preocupada y ojiplática la simpática mesonera, tras comprobar que hemos añadido unos extras a los menuses.
- Es que somos deportistas- le aclaro yo para tranquilizarla. Efectivamente, se queda más tranquila.

Como siempre, el Bruselas cumple con nota y no solo en cantidad; todo está buenísimo. Cuatro orvinobés salen del local notando como la gravedad es una fuerza más intensa que antes. Ni siquiera el chupito de hierbas y el mus de rigor pueden con el pastuz de alubias, pollo, pisto y pantxineta  que habita en nuestro interior. En esas condiciones entramos en Zuri.
En Zuri hace un frío que pela; eso parece Siberia,qué digo Siberia? peor aún, parece Vitoria. Nos embutimos chambergos y jerseyses y a jugar. 
A Zuri le pasa como a Orvina b: las mismas caras, los mismos gestos. Ocho viejos braceros en esto de mover madera nos ponemos a ello.



Gerardo-jiménez: Yo juego con Gerardo. Para una vez que preparo la partida, resulta que hay otro Gerardo Fernández por el mundo y yo decía: "qué cosas más raras juega ahora el Gerardo". En fin, apunto en la libreta: " no preparar partidas; total; Pa ké?". En fin,  Española; le hago un janish y variante del cambio; que, como su nombre indica te cambian todo y, coño, pues a jugar un final. Así queda la posición. 







No hay problema; pasé tres veranos estudiando finales en Bakú. Un indolente cambio de fichas por mi parte me lleva a este final de reyes que mi profundo ajedrez vaticinaba como tablas. Pues no, se pierde. Resulta que no se puede mantener la oposición de reyes y todo eso. Mierda. Anoto en la libreta: "despedir a mi entrenado de finales".








Monje-Alberdi: Monje juega con g3 y le responden con una especie de Leningrado; se queda bien. No vi mucho su partida; simplemente sacando piezas logra ventajilla por el potente alfil del fiancheto y la presión en d5 y firman tablas tras finalizar la apertura. 







Vesga-Egoi: Se juega la típica dos caballos, que jugué yo alguna vez, el ataque Max-Lange. Esta es la posición. El trol de la pradera me temo que no se la conoce bien del todo. Al parecer aquí hay que jugar f5, o eso dice fritz. Egoi hace Tg7 y simplemente con Cd4 se queda hecho una mierda. Si a eso añadimos que unas jugadas más tarde se deja el alfil de e6 pensando que daba mate en octava con la dama llegamos a la conclusión de el ajedrez, el tinto con gas y la deglución masiva son malos compañeros.



Cinza-Maxi: Los intentos del galego por salir con su pepe-pótamo se ven frustrados por el planteamiento del negro y la apertura acaba en una especie de india de rey con blancas. En un momento dado, sabe dios cómo, se come una calidad limpia tras meter el alfil en d6, lo que parecía augurar una victoria cómoda. La única compensación del negro parecía un desubicado y triste peón pasado en c3. Pero, hete aquí, que mientras ´o tarugo do norte´ se dedicaba a comerse peones en el flanco de dama el peón se iba haciendo fuerte y llegaba a c2. Y este peón, aprovechando que el gallego se agachó porque se le había caído el boli, sacó el tarro de vaselina y....Dios, no quiero contarlo! esto es un blog serio y el gallego tiene mujer e hijos! Bueno, no los tiene pero como si los tuviera.

Así de bien que nos fuimos con nuestro medio triste puntito rumbo a la foralidad dejando atrás la Txapela, la honra y los barcos. Mas nuestros desvelos no habían acabado aún. Faltaba la venganza de Bruselas. La alquimia de la alubia en el estómago de un OrvinaB es un tema delicado y espinoso y si además, lo encapsulas en un diminuto C3,  puede hacer del viaje de vuelta una experiencia inolvidable. Por Dios, si ese coche, en lugar del de Orvina B parecía el de Sestao Naturgas.

Saco la libreta y anoto: "último día que el Orvina B come alubias si hay partida". Y con eso llegamos a Iruña, derrotados pero dispuestos a seguir dando guerra por tierras vasconas.


domingo, 25 de enero de 2015

Liga vasca 2015; ronda 3: Crónica al revés



Sábado, 24 de enero de 2015, 21:44
El camino de vuelta se hace en silencio. A eso ayudan los 30 grados con los que el capullo del conductor nos está recociendo los sesos. En el cassette suena la bonita canción "Y si mi polla fuera un velero". Pienso unos segundos en esa posibilidad. La desecho enseguida; los problemas técnicos serían excesivos.
Diez minutos antes 
- Mierda! mierda! mierda!
Nuestro Trol de la Chantrea escupe excrementos por la boca a modo de resumen no sabemos si por la partida, por el puto calor que hace en el coche, por la vida en general o porque su léxico no da para construcciones más elaboradas. Nadie le pregunta. Se encierra en si mismo barruntando un oscuro soliloquio interior y tras un rato de elucubramiento abre la boca y dice:
- Mierda!.

45 minutos antes
20:34 Cuando las palmas del Orvina b se iban lubricando para la somanta de collejas que le iba a caer, finalmente Monje acaba ganando en los apuros un final de torres que debió acabar hora y media antes. Un final de torres con dos peones de ventaja que se va liando, que si entras en el apuro, que si la abuelita fuma.... en fin, esas cosas. Pero gana. Con eso salvamos los muebles, los metemos en el coche y rumbo a la Foralidad.


Hora y media antes
20:21 Se confirma el desastre. Egoi acaba arrojando el rey al suelo tras arrastrarse como una culebra con pieza de menos e intentar todos los trucos que se le puedan ocurrir a uno en apuros.  Al menos; eso no se le puede negar. Esta derrota pone fin a año y medio invicto en los tableros ante Mikel Zubizarreta, un 1.700 que jugó varios cientos de puntos por encima de su rating. Monje parece que va a ganar fácil el peón de torres. Dos peones parecen mucho en estos finales; incluso para él (sic). El gallego tiempo ha que acabó y  anda dedicado al catering; esa bonita costumbre que se abre paso en el ajedrez vasco.

Dos horas antes
 No, está claro que hoy no carburo, no veo ni las bombeadas. Tras permitir e4 en el peor momento , no se pueden evitar los cambios y entrar en un viscoso final de damas.  Y el puto reloj no hace más que disminuir; empiezo a sospechar que los de san viator me lo han configurado para que, en lugar de incrementar,  me quite 30 segundos cada vez que hago una jugada. A falta de 3 minutos, le ofrezco la manita con mi ensayada carita de cordero degollado y Diego me arranca el brazo salvajemente. Tampoco estaba él por hacer sangre. Esta es la posición


Tres horas antes
Oscuros nubarrones empiezan a aparecer por la soleada Gazteiz. Cinza termina resolviendo la partida sin problemas. No contento con la calidad de desventaja, el negro mete en séptima una torre que lejos de ser una amenaza para el blanco se convierte en peligro para si misma y termina atrapada. Tras varios paseos infructuosos, acaba cayendo más material y Javi se hace con el punto. Está en forma nuestro gallego; su hambre en los tableros solo es comparable con su hambre en general, que hace que alimentarle sea pagar una ficha más cara que la de muchos maestros. Monje se ha comido un peón, ha cambiado peones y parece que el negro no podrá aguantar mucho la posición. Peor pinta tiene Egoi, que, ante la presión del blanco en e (hay seis piezas en la columna e!) sacrifica una pieza a cambio de......este.....nada???? En fin, si Fritz diera collejas a Egoi le asomaría la nuca por la frente.
Yo, por mi parte, mejor no hablo mucho. Tras largas y tediosas maniobras, he conseguido romper con e5, el sueño de todo picapedrero de muros que se precie pero no termina de estar clara; no sé si la posición o mi mente.

Cuatro horas antes
Las aperturas nos dejan un panorama prometedor; Monje ha salido de la apertura con ese regustillo que te dejan las catalanas; "ventajiiiiila", "estás un poco mejoooor"; esas cosas que a un maestro le dan un punto y que para nosotros los mortales no son más que una forma de empujar madera palante como malamente podamos. Filibi decide mejorar la situación de Monje regalando un peón sin compensación. Egoi tiene una de esas españolas con negras, que alguna vez has visto en alguna partida de Kasparov y que, si no juegas españolas no terminas de entender muy bien. Pero confiamos plenamente en Egoi, está pletórico de forma y le saca chorrocientos puntos de elo; malo sea que no gane. A Cinza le han planteado una Philidor, que él juega a veces con negras, y está claramente mejor. Parece incluso que le va a caer material al negro. Yo aquí con mi murito, poniendo ladrillos; espeso como un puré de polvorones pero sin demasiados problemas. Eso sí, tras la duodécima jugada consigo un importante objetivo; poner los ocho peones en el mismo color; seguro que dan algo por eso.


Cinco horas antes
Se ponen el marcha los relojes y montañas de dedos empiezan a tocar impúdicamente peones, caballos, obispos y reinas, que aceptan silenciosos el sobamiento general. Mucha diferencia de elo en los tableros que nos obligan a conseguir un cascoporro de puntos para cuando llegue el invierno y las pasemos canutas para sobrevivir a la categoría.

Ocho horas antes
El Orvina B se dispone a protagonizar un nuevo capítulo de "Crónicas corvinívoras". Esta vez el abrevadero elegido para ello es el asador Lagardere. La presencia de tres pesos pesados del club en materias del yantar no deja lugar para tonterías. La primera sorpresa no es positiva; maldita costumbre que tienen en esta ciudad de juntar dos palabras que nunca fueron hechas para ir juntas; "vino y joven, señores vitorianos, son antónimos, por dios, tomen nota! " En fin, pedimos Lambrusco con la promesa de no confesárselo a nadie. Tras unos entrantes sórdidos, nos arrojan un solomiyako brutal, que aligerado con una goxua de postre más que aceptable salvan, si no la estrella Michelín, sí al menos el aprobado para el comedero en cuestión.

Diez horas antes
La bala roja surca tierras forales salpicadas de blanco por la nevada rumbo a Vitoria. El gallego nos ameniza el viaje contándonos increíbles historias de pillajes nocturnos en las noches navarras de los fines de semana. Sin duda, su desbordada imaginación de psiquiatra e historias imposibles obtenidas de sus pacientes son sus fuentes de información. Joder, que esto es Navarra, que aquí, si una mujer te mira fijamente, es para apuntar mejor el guantazo que te va a soltar segundos después. En fin, cosas del gallego. Escuchamos en silencio y recreamos en la mente esas tierras imaginarias donde las mujeres miran a los navarros con ojos golosos.

Tres días antes 
La voz de Mombi suena por el móvil mientras mis ojillos empezaban a echar el cierre.
-mmm?
-oye, que soy yo.
-ah!
-que juegas
-eh?

100.000 años antes
Ugh está preocupado.Todo lo preocupado que puede estar un Neandertal. Frunce el enorme ceño que le surca toda la frente y que 100.000 años después heredará un oscuro desdendiente suyo orvinero. Desde la atalaya hace días que observa los movimientos del rebaño de Mamuts lanudos, cada vez más cerca del poblado. Todos conocen la mala hostia que gastan en la época de celo. Es época de celo. Ugh mira también la base de la colina donde grandes rocas han caido por los últimos desprendimientos. Se le empieza a ocurrir una idea y se le ilumina la cara. Corre al poblado y empieza a gritar.

- ¡Ich ak bin! ¡Ich ak bin! (¡muro de piedra! ¡muro de piedra!)

Sin saberlo, está inventando la base del ajedrez moderno.

lunes, 12 de enero de 2015

Liga Vasca 2015: Ronda 1



Sábado 12 de la mañana; estoy en el Club; tengo una sensación extraña. No sé si es por este frío de cojones que me está congelando los mismos. Pero no, es otra cosa; seguro. Algo pasa. Se acerca un abrigo con patas que parece contener a Mombi ; por babor surge Monje descojonándose por un chiste que se habrá contado a sí mismo. Por estribor, surge una especie de Troll greñudo que al acercarse se encarna en Egoi. Dios mío! Ya sé lo que pasa;  hoy es el día de la Marmota!! Es Liga Vasca y estoy con los mismos tres sujetos de todos los años. Mierda!! Pero me rindo al destino.  Unos gruñidos y entramos en el coche. Destino: Vitoria. Llegamos con tiempo y aparcamos en la puerta; así tenemos un montón de tiempo para preparar el mayor vicio de todo Orvina que se precie; Comer!!  Decenas de móviles brotan de cientos de bolsillos y millares de dedos se prestan a aporrearlos buscando los mejores comederos en millones de kilómetros a la redonda. Es lo que tiene la modernez. En otros tiempos habría sido un deambular pidiendo al Señor que tuviera el detalle de iluminar la tasca que llevara la alegría a nuestros estómagos. 
Tras varios frascazos, caemos en una sidrería de nombre Orbela; que no pasará precisamente a los anales gastronómicos del Orvina. Por Dios, en un menú de 30 euros nos querían dar Vino Joven!! pero ¿Qué clase de desalmados viven en esa ciudad!?
Por suerte, el mus y el patxarán nos quitaron el regusto de tamaña felonía y allá que aparecimos en el fuedo calasancio.

Los vitorianos incumplieron la primera norma que hay que seguir cuando juegas con Orvina; "No pongas katering, ¡se lo comen!"


En fin, esto fue lo que perpetramos:
Josetxu Korr-Servidor:  Teniendo en cuenta que el año pasado jugamos con los mismos colores, Josetxu decide cambiar de línea ante mi Janish. El año pasado salió con ventaja de la apertura y el astuto Josetxu pensaba que yo había preparado a conciencia la línea. Solo le falló un detalle a Knorr; yo no recordaba haber jugado con él el año pasado; de hecho ni siquiera había logrado encontrar una partida suya esa mañana. La edad es muy mala y el Alzheimer muy cruel. Las blancas juegan la variante del cambio, que solo lleva a un cambio masivo de fichas y pronto llegamos a un final de torres igualado. Ante esto, y viendo el katering y la perspectiva de ver sufrir a mis compañeros durante tres horas, firmamos la paz en esta posición.

Mombi-Pastor: Pastor plantea la Caro-Pirc, apertura que juega Mombi con negras. Mombi juega despacio, colocando sus piezas y el negro monta un muro infranqueable durante gran parte de la partida. Sin embargo, Mombi es un tío paciente y va abiendo hueco por el centro donde el rey negro no termina de enrocar. Tras c4 se abre la columna c y tras la maniobra Ag5-Ac1-Ah3 el agujero en d6 se hace boquete. Con apuros de reloj, el blanco mete la dama en el flanco de rey y tras algún susto, la posición negra se derrumba tras 4 horas de pelea.

Otxoa-Monje: El blanco juega de rey y el ser monacal plantea la Kalashnikov; el blanco sacrifica pieza por ataque pero la defensa teórica del negro deja una bonita posición de torre y dos piezas por pareja de alfiles. Parecía haber ventaja del negro pero no haga ud. mucho caso, que yo de esto sé poco. El Blanco logra evitar que se abra la posición tras c4 y se llega a una posición difícil de valorar. Ante esto, como el negro no se decide a romper la posicion, se repiten jugadas y se firman las tablas.
Egoi-Martínez : Egoi juega la siciliana cerrada, que se la conoce mejor que el estante de las cervezas de su nevera, que ya es conocer. Cambia el alfil de g7 y la posición negra empieza a hacer aguas por las casillas negras. Un truco y cae una calidad. El final parece fácil pero Egoi está cerca de liarla en una carrera final por coronar. Pero una torre es una torre y el blanco acaba por llegar antes.
Con esto, un 3-1 inesperado que nos deja con buen sabor para empezar esta complicada primera división de Liga Vasca.  Por contra, un solo punto, el katering arrasado, las cervezas evaporadas, es el panorama para un Calasanz que pagó cara su alavesa y alevosa generosidad.