miércoles, 19 de junio de 2019

Microrrelatos: Nada

Nos apenó que no le quedara ni un recuerdo para rellenarlas. Ni un relato. Ni una imagen. Nada. Nos apenó, nos cabreó, nos indignó, nos hundió pero también nos emocionó. 15 años de duro trabajo. 34 personas. 70 millones de presupuesto. Y el sueño de un loco que fue tomando cuerpo. Enviar a un astronauta a un agujero negro y traerlo con vida. Ryan se fue con 38 años. Ahora parece tener más de 90. La nave intacta pero los instrumentos no han grabado nada. Y el desgraciado de Ryan no recuerda nada. Ni su nombre. El hombre más famoso de la tierra y sus memorias quedarán en blanco para siempre.

Cenizas

Cuando acabes la dejas fuera – me dice con desprecio. Sale sin esperar respuesta.
Me quedo a solas en una lúgubre sala del tanatorio. Junto a esa mujer imponente y maravillosa que me crió durante tantos años convertida ahora en un frasco de cenizas. A su muerte aparecen esas alimañas que tiene por hijos, desaparecidos en su enfermedad y reaparecidos al hedor del testamento. Ella no merece presenciar eso. Salgo discretamente con la urna y conduzco hasta el Quinto Real, donde me enseñaste a diferenciar los níscalos de los boletos.La arrojo al viento. Creo oír su risa mientras se esparce entre la bruma.

Microrrelatos: Ofrenda

Me llamarán para que baje a cenar en familia. No contestaré. Mi madre subirá a decirme que me ha hecho mi cena favorita. No contestaré. Mi padre me exhortará para que sea un hombre. Mi hermana subirá llorando a decirme simplemente que baje a cenar. Valoro la huida. Pero abro la puerta y bajo. Vuelve el ambiente festivo. Todos sonríen. Me siento. Mastico con desgana un muslo de pavo con chile mientras mi mirada se pierde en el infinito del que pronto seré parte. Mi hermana me abraza por encima de mi túnica emplumada. Mi corazón palpita con fuerza minutos antes de que sea extraído como ofrenda a XipeTotec.

jueves, 23 de mayo de 2019

Microrrelatos. Promesas

Ya tengo los pies fríos. La piel agrietada. Las manos inertes.La gélida ventisca que no cesa. Ni un alma alrededor. Yo inmóvil, mirando a lontananza impertérrito. Veo una luz. Sombras difusas que se mueven entre los abetos. Pero no eres tú. Sólo dos grajos peleándose. Resoplo desilusionado. Recuerda. Aquel 20 de enero. Te cedí mi bombona de oxígeno cuando ya habías agotado la tuya. Prometiste volver a por mi. Todos los 20 de enero desde hace 20 años me levanto esperando tu cara sonriente y aniñada.Y no vienes. Amanece. Vuelvo a la gruta donde yazgo congelado. Me lo prometiste. Las promesas se cumplen.

Microrrelatos. Yo soy así

Ya tengo los pies fríos. Pero a ti te da igual. Te vas a trabajar y me dejas en casa sola, con la calefacción apagada. Ni un adión, ni un beso de despedida. Estoy helada. Pero es tu casa y no voy a tocar nada. Yo soy así. Te aprovechas de ello.  Te espero impaciente tirada en el sofá. Vuelves del trabajo. Ahora sí me miras con cariño. Me dices que me quieres, me cuentas tu día en la oficina y te quitas los pantalones. Me dices que soy la mejor muñeca hinchable que has tenido. Te miro boquiabierta pero no digo nada. 

jueves, 16 de mayo de 2019

Microrrelatos. Lo hice, señoría


- Si, soy su esposa.

El fiscal me mira con desden. Es un maldito gusano.
-¿Y no hizo nada para evitar que su esposo perdiera la cabeza?
-No.
Silencio tenso.
Un leve zumbido del publico en la sala pronto se convierte en un sonoro abucheo, convirtiendo la sala en una jaula de grillos.
El juez anticipa su condena con el ceño fruncido mientras se frota las antenas.
-¿Tiene algo que añadir?
-Volvería a hacerlo señoría. Estaba delicioso - añado desafiante.

Mientras cuelgan la soga de mi cuello pienso que nunca podrán entender el placer supremo de comerte la cabeza de tu esposo en el acto sexual. Sobre todo si eres una mantis.


jueves, 9 de mayo de 2019

Micorrelatos - Calla, por Dios

- De toda la vida. Le conozco de toda la vida!. Y el muy cabrón, qué se ha creído ese desgarramantas. 
A eso le sigue una letanía de insultos y exabruptos interminable.

Sería hasta gracioso si no fueran las 4 de la mañana.


Desde que se encontró ayer con Héctor, su mejor amigo, y éste la ignoró miserablemente entra en erupción cada dos horas.


De verdad, no me importa quién la salude, ni siquiera me importa que se acostara con él en esta misma cama desde la que brama hace una semana aprovechando mi ausencia.


Pero, por Dios, sólo quiero dormir.

Micorrelatos - Náufragos.


– De toda la vida. De toda la puta vida se ha hecho así !. ¿Entiendes, pijo de mierda?
Me lanza una mirada asesina desde sus 100 kilos de carne y grasa.
-Llevo 40 años en el mar y un pijo con un curso de primeros auxilios no me va a enseñar a ponerme un torniquete.
Estoy por decirle que el cursito es una diplomatura en enfermería y que con ese torniquete estará muerto en unas horas pero me abstengo.
Me retiro a mi esquina del bote que compartimos desde que naufragó el barco.
Bien pensado, no me va a faltar cebo para pescar.

viernes, 3 de mayo de 2019

Microrelatos. El trato

Me queda un regusto amargo en la boca. Te miro con amor mientras las lágrimas surcan mi rostro. Tu no dices nada. El trato. Recuerda el trato. Nuestro viaje de novios en avioneta por islandia. Nuestro sueño. Pero la avioneta cayó. Y aquí estamos en una oscura gruta. Sin comida, con frío brutal, esperando un rescate que no llega. Fuiste tú la del trato: el que sobreviva hará lo que sea por sobrevivir, lo que sea. Ayer dejaste de respirar. Yo quería seguirte pero tenemos un trato. Y aquí estoy yo, devorando el cuerpo que amo, mientras ríos de infinito dolor caen desde mis ojos.