miércoles, 31 de diciembre de 2008

Chao 2008

Empujo despacio el cuadradito de plástico en el calendario y me quedo boquerón al caer en la cuenta de que se han acabado los días a rellenar. Se ha acabado el año. Joder, por qué nadie me avisa de estas cosas. Así que se ha acabado el 2008.

Estos días suelen ser propicios y hasta obligados para echar la vista atrás y vislumbrar entre la nebulosa que deja la rutina los trazos que nos han dejado poso durante los últimos 12 meses. Ya casi no recuerdo cómo era yo a principios de 2008.
Muchas cosas han cambiado desde entonces. Creo que yo era muy distinto. Era más joven, más decidido, más entusiasta. No recuerdo muy bien. Es posible incluso que fuera una lagarterana que hacía zapatillas de esparto en un pueblo perdido de Las Hurdes. Sólo sé que soy más viejo. Y más perro.

Igual le pasa a este 2008. Ya no se reconoce ni él mismo cuendo se ve allende febrero.Eramos más inocentes y pizpiretos. Creíamos en el creciemiento perpetuo de la economía. En el paro como entelequia de otros tiempos. Se hablaba sólo del cambio climático y del insultante precio de las lechugas y el petróleo.Y de repente, vino la crisis y se lo llevó todo. Se llevó nuestro candidez, rayana en la estupidez. Nuestra confianza en la apacible rutina, en el capitalismo light que te permite vivir sin pensar demasiado.

Y empezamos a ver cosas impensables. Adalides del libre comercio, como presidentes de eeuu, actuando como prebostes comunistas, nacionalizando bancos y reflotando gigantes del automóvil. Niveles de paro de cuando camarero era la salida natural para los licenciados de letras. Gentes y gentíos recuperando el calcetín de los billetes porque no se fían de los bancos.

No todas las sorpresas que trajo este 2008 nos dejan el cuerpo como de resaca de tinto con gas. Vimos a un presidente negro en Estados Unidos. Vimos inflarse los pechos patrios al son de la selección española que ganaba cosas en Europa. Incluso títulos. Vimos a Zapatero ganar unas elecciones al ritmo del sospechosamente manido y cacareado "Paña va bien" mientras Solbes mutado en Rey Mago del Euro regalaba billetes sobrantes de la seguridad social....meses antes de entrar en déficit. Vimos las chinolimpiadas, donde los chinos ya no eran el peligro amarillo que masacraba el tibet sino los amiguetes demócratas del este de ojos somñolientos.

Vimos todo eso sí. Pero si algo dejará este 2008 será la crisis. La Krisis. Eramos inocentes, tiernos, pizpiretos, pazguatos allá por enero. Hasta estúpidos incluso.
Y ahora somos más perros que hace 12 meses.

domingo, 21 de diciembre de 2008

Madoff


Dios.Que nervios. Por ahí se acerca. Uno siempre se ha imaginado cómo tiene que ser un tipo que roba 50.000 millones de dólares. Incluso nos hemos imaginado serlo nosotros mismos. Me lo imaginaba llevando impresa en la cara una media sonrisa que diría: "sí, me habéis pillado pero sois unos pringaos". Rodeado de guardaespaldas vigoréxicos. Con un bronceado que ni Zaplana saliendo del solarium. Vestido de Armani hasta la funda de los juanetes. Y, no sé, comiéndose un bocata de Ferrero-Roché mientras Ambrosio le recoge las migas que le van cayendo de la comisura de los labios.
Pero qué decepción. El tipo me aparece al final de la calle luce un aire de carnicero entrado en las mismas carnes que mercadea entre semana. Luce un plumas del Eroski que destaca su oronda estampa. No le acompaña ni su perro y se zafa a golpes de los periodistas como un vulgar famoso de prensa del corazón. Pues el andoba este ha estafado 50.000 millones a los peces gordos de medio mundo.
Y todo mediante el viejo truco de la venta piramidal. Ya creíamos que eso pertenecía al pasado. Cuando te decían lo de vender cosméticos o productos de baño a tus familiares y amigos, ellos a los suyos y así hasta el infinito. Pues ahora resulta que no solo no está pasado de moda sino que puedes estafar una pasta con el sistemilla de marras. Claro que para llegar a esas cantidades no basta con engañar a Paquita, la del tercero y a Braulia, la prima del pueblo que no tiene muchas luces. No, no, nada de eso. Tienes que dar el palo a Botín, al del Santander, a los peces gordos de medio mundo. Es genial. Me imagino al Madoff ese en una recepción del embajador con el Botín:

-Oye, Botín, tío, te voy a ofrecer un negocio que vas a flipar, te vas a forrar.
-Cuenta, cuenta.
-Pues verás, mira, tú me compras unos bonos, luego los revendes...bueno, que te forras, ya te cuento luego los detalles, que no te quiero aburrir.
-Venga, va. Hecho. Luego te firmo un cheque.

Y así durante 40 años. Es genial el tipo. Es mi vocación frustrada, ser ladrón de guante blanco, forrarte a manos llenas sin un miserable rastro de suciedad en tus manos. Todo limpio, aséptico.

Además sale bastante rentable. Si robas una lata de Berberechos en el Carrefour, te dan una somanta de hostias en la trastienda. Si robas un coche, te sacan una foto de perfil y otra de frente con un letrerito entre las manos y te llevan a una prisión donde el jabón es juguetón y se resbala constantemente de las manos para alegría de algunos compañeros de condena.

Si robas tropecientos mil millones, te deberían decapitar un verdugo con Parkinson con un cuchillo oxidado si le aplicamos una lógica proporcional. Pero no. No es así. A nuestro amigo Madoff (pronúnciese meidof por gracia del presentador del telediario de turno) sólo le han puesto una fianza que ha pagado reduciendo a la mitad la asignación semanal de su perro. Ah, y le han puesto una pulserita de localización. No sabemos si es de Gucci o de ifssanlogán. Pero ahí va todo majo luciendo su pulserita. Lo máximo que le van a caer serán unos 7 años en neto. Y a la calle. Si es que encuentran a alguien para juzgarle. Porque el asunto se vuelve surrealista. El fiscal general se inhibe del caso porque su hijo está metido en el ajo. Y el inspector de la SEC que tenía que investigarle no lo hizo porque se beneficia de la hija del Madoff. Y claro, una cosa es el curro y otra cabrear el suegro, que no es cuestión.

Dios, es fantástico. Sale casi gratis la broma, te ríes de los jerifaltes de medio mundo. No te investiga nadie y no te juzga ni Dios el día del juicio final. Yo, cuando sea mayor, quiero ser ladrón de guante blanco. Madof, majo, dónde se aprende esto? Hay un master en algún sitio? What are you Made of, Madoff?

domingo, 7 de diciembre de 2008

Cena Torneo Puente Foral

Lucerita era alegre y simpática. Pizpireta. Amiga de sus amigas. Nunca nadie habló mal de ella. Bueno, a veces, Azucena le lanzaba alguna puya pero sólo era porque le tenía envidia. Lucerita era feliz y le gustaba pasear por el campo. También le gustaba Ojeroso, pero nunca se atrevió a decirle nada. Era pudorosa Lucerita.

Un día, Pedro, el ganadero le dijo que quería presentarle a unos amigos del ajedrez. Lucerita se puso muy contenta. Le gustaba conocer gente y, más aún, si eran ajedrecistas. Siempre quiso aprender a jugar al ajedrez. Pedro le dijo que tenía que ponerse guapa y la llevó a "el cuarto de maquillaje".

Allí, el malvado ganadero le segó la cabeza, la troceó y envió sus macabros restos al asador Olave.Allí, una panda salvaje de ajedrecistas del puente foral, lejos de apiadarse de la pobre lucerita, dieron cuenta de sus restos son bárbara saña. No hubo minuto de silencio por lucerita.

No presidió su foto la mesa. Nadie le enseñó a jugar al ajedrez. Solo hubo 20 ajedrecistas ansiosos, que dieron rienda suelta a sus instintos caníbales. Cuelgo su foto para advertencia de los lectores. Por favor, alejen a sus hijas de estas personas.Pues sí, tuvo lugar ayer la cena del torneo Puente Foral. Allí jugadores y mirones tuvimos ocasión si no de mostrar el ajedrez que llevamos dentro sí, al menos, la considerable y generosa capacidad de mandíbulas y saques.

Chuletón de categoría gran maestro al que no hicimos ningún asco y abundante caldo reserva al que le hicimos menos asco aún.

A los postres, el ínclito Yogur amenizó y amenazó la velada con lo peor de su repertorio vocal, que fue seguido y coreado por el resto de ajedrecistas comensales para mayúscula sorpresa del resto de cenantes del local. Basto y vasto repertorio el del lácteo individuo, que tuvo un rotundo éxito.

Tras la cena, los más animados se fueron a difundir el ajedrez por la noche pamplonica. Más de una farola habrá recibido lecciones sobre las últimas líneas de la Caro Khan. Servidor, víctima de mi brazo en cabestrante, por un lado, y de mi rígida moral victoriana, por otro, se fue formalico a casa.

Por cierto, Lucerita pudo disfrutar de un último acto de venganza, dinamitando el último empaste de mi muela. Maja era lucerita. Pero también rencorosilla.

martes, 2 de diciembre de 2008

Torneo puente foral. Kempezamos.

Manos a los trebejos. Manosear las piezas y centrarlas milimétricamente en sus casillas de salida. Arrojar mirada penetrante al rival. Ajustar el culo a la silla como si lo metieras a rosca. Y oír sin escuchar el escueto mensaje de bienvenida de Iñaki. Ya está. Empieza el Puente Foral 2008. ¿Qué plan hay mejor para pasar este puente que mover madera durante 7 o 9 días seguidos? No, no respondas. Es una pregunta retórica.Por lo visto ayer, pocos han venido de turismo a este intercambio civilizado de mamporros, que es lo que viene a ser un torneo de ajedrez.Echemos un vistazo a lo que dio el día de sí. Ojo, antes de nada, téngase en cuenta la pepinez congénita de este que lo narra sin ayuda de su amigo Fritz.

Geemes: Interesante partida de Llorente ante Herminio. Tras ganar la calidad, se la prometía felices el blanco. Pero los alfiles negros se convierten en bestias y Herminio tiene que ceder su calidad y dejar la torre encerrada tras el apuro. Cuando parecía que iba a ser deglutida, la salva por los pelos. Kanuten las pasó el manchego.

Buenas tablas de Mikel ante Ibrahimov en una partida donde se repitió tres veces la misma posición sin que lo advirtiera el azerí. Mikel lo reclamó, los árbitros se ganaron su sueldo en la reconstrucción y se firmaron tablas. En cualquier caso, la posición no parecía dar para mucho más.Mirzoev parecía tener una partida clara ante el costarricense Valdés. Sin embargo, tras la entrada de las torres, parecía el negro tener tablas por jaque eterno. Eso nos pareció al menos a los mirones. En cualquier caso, la opción elegida por Valdés sólo le sirvió para aguantar tres o cuatro jugadas más.Mal comienzo de Unai que tras lograr una buena posición contra Meijers, pierde con estrépito tras 2 o3 jugadas nefastas. Bueno, es parte de la estrategia. Acaba de montar en el submarino...

Empieza el espectáculo Naranayan. El indio aguanta una posición numantina con posibles pero difíciles tablas y remonta a Roi el final. Viene muy dura la adolescencia.En el torneo de emeis a destacar la victoria de Fayard ante Hernandez en un ajustado final. Brillante comienzo del francés, un clásico ya del puente foral, que el año pasado dejo a cero su casillero de palotes. Por otra parte, buena partida de López...si no fuera por esos dichosos aparatos que presiden las mesas y que miden el tiempo.

Cuando se acordó de mirarlo, le quedaba un minuto y poco después se le caían las piezas de las manos desaprovechando buenas opciones ante Ninov.Buenas tablas las conseguidas por Rada ante Marholev.Buena jornada en general. Un éxito la retransmisión en directo que no reventó ni se autodestruyó como suele ocurrir con el debút de estas cosas. Y ganas de mambo en los tableros que es lo importante. No se vayan todavía, que aún hay más...sólo queda una semana y pico...

domingo, 23 de noviembre de 2008

Don bonito y sor maravillas


Jueves 20 de noviembre. Estamos en Madrid. Es un día soleado. Sobrevolamos el parque del retiro. Los niños juegan en el parque. Los pájaros trinan en sus ramas. Las parejas hacen manitas en los bancos. Un día bonito. Perfecto. Angelical. Seguimos nuestro vuelo y entramos en el congreso. Un rayo de sol otoñal entra por la ventana e ilumina en la cara a nuestro hombre.


Nuestro hombre está feliz. Así lo muestra la dentífrica sonrisa impresa en su cara. Es un hombre bueno. Su mismo apellido lo dice. Bono. José Bono. Sí, ese que, cuando pronuncia una ese, parece que esté cocinando un gargajo en la faringe. Pero olvidemos este desagradable detalle y volvamos a Bono. El hombre Bono y Puro. Acaba de ser iluminado por el Señor. El Señor, por boca de su testaferro, Jorge Fernández, (vicepresidente tercero del pp y, a la sazón, miembro del opus dei) le ha pedido: "pon una placa a sor Maravillas en el congreso". La ínclita Sor Maravillas. Sor Maravilllas Pidal y Chico de Guzmán. Perseguida por los rojos en ese gobierno de Satanás que fue la 2º república. Verdad, Bono? Y beatificada por el Papa. Nuestro Papa. Ese Papa, algo miope para las vigas en los ojos de sus cruzados y tan quisquilloso para las pajas en los ojos descreídos. Olvidemos también este último comentario. Y volvamos a Sor Maravillas. Santa y Beata.
Pero, por favor, ¿Cómo le vas a negar una placa a alguien que se llama Sor Maravillas?!. Un Taj Majal habría que hacer en su honor y no una pírrica placa. Verdad,Bono? Claro está, puestos a poner placas, no se la vas a poner a esos rojizos desarrapados que se cargaron en la guerra y cuyos huesos entremezclados hozan por esos campos de Dios. Mi abuelo sin ir más lejos. Pero qué cosas tengo. Seguro que ninguno de ellos se llama Maravillas. Imagínate una placa dedicada a Manolo. O a Paco. No, hombre, no. Si pones una placa, joder, pues se la pones a Sor Maravillas, que viste más en un congreso. Verdad, Bono? Eso pensaba nuestro hombre. Bono, maravillas, opus dei, santa. Bonitas palabras. Qué podía salir mal? Pues qué va a ser, Bono? La envidia, el egoísmo, la traición. La tiña que te tienen. La consecuencia: el grupo socialista votaba contra su propio presidente del senado. Y la Santa se quedaba sin placa.

Ay, Bono, Bono, Bonito, ya lo decía Sartre: "El infierno son los otros". Tú tienes otra versión: "el infierno son los míos". Claro que tú eres más prosaico: Sobre tus compañeros de partido decías: "Son unos hijos de puta". Que sí. Que no sabías que había micrófonos. Pero, hombre, aun así, no sé si Sor Maravillas aprobaría tu vocabulario.

Vaya por Dios, Bono, Bonito (Barato?), qué ha pasado? Lo que iba a ser un bonito día otoñal, angelical y soleado, una oda a sor Maravillas se te ha convertido en un infiernillo. Tus compañeros ya no te invitan a cafés (ay, rencorosillos, dudas de la virtud de sus madres y se pican, cómo son). Y la santa maravillas se ha quedado compuesta y sin placa.

Dura es la vida. Bono.Bonito.

lunes, 17 de noviembre de 2008

Homo boletus

Estás abúlico, desvaído, alelado, estudiando ceñudo la apasionante estructura de la telaraña del techo (no estaba ayer, no?). Y mientras piensas en el puto informe Torres, que acabas de presentar a tu jefe mal y tarde y que te ha costado algo peor que una bronca; una sonrisa condescendiente. Peor aún, unas palmaditas, que te han dolido como puñales y un "bah, no te preocupes" que te ha espetado con la misma cara con la que calcula los finiquitos.


En tu mano sostienes el maldito brebaje que expende esa máquina infernal, que se anuncia heredera de Juan Valdés pero que más se acerca a experimento fallido del profesor Bacterio. Regalas con una mueca de asco cada sorbo mientras sigues concentrado en el maldito Torres, en la telaraña y en la madre que los parió a todos.


Y entonces se acerca. Entra en la sala de descanso dubitativo. Mira a un lado y a otro y entonces te ve. Pone cara de "jode, qué sorpresa encontrarte aquí". Como que no sabe el jodido que te pasas en esa sala la mitad de tu horario laboral. Se dirige hacia ti con paso firme. Te pones en guardia. El cartel de peligro se marca en relieve en tu frente. Te olvidas de la telaraña. Te olvidas de Torres. Te olvidas de Juan Valdés. "Qué coño quiere este?".

- Qué? Echando un café? -te suelta el ufano colega.

- No, preparando la reunión del G-20, no te jode. Lo piensas pero no lo dices. En cambio, sueltas un manido:

- Aquí echando un cafécillo....

- Jode, qué mal está lo de la crisis eh...

Dios, este quiere algo, no hay que darle conversación.

-bueeeeno.


-Oye, por cierto....

Dios, peligro, defcon1, sabes que todas las frases que comienzan con un "por cierto.." acaban en marrón en el mejor de los casos y en desastre en el peor.

El tío continúa:

-Por cierto, tengo el chaval que juega en un equipo de baloncesto y, ya sabes, hacen una rifa para subvencionarse, ya sabes, los chavales que no tienen un duro, me comprarás unos cuantos boletos eh.

Te han cazado, estás desarmado, hundido. Abres la boca mientras imploras a tus neuronas que hagan la sinapsis a toda hostia y te busquen una excusa creíble. Pero lo único que sale de tu boca es:

-Eeeh?

Dos minutos más tarde, tienes 3 boletos en tu mano para la rifa de una motocicleta y 9 euros menos. El agresor ha huido con su botín mientras tú sigues boquerón sin saber bien qué ha pasado. (Por cierto, para qué coño quieres una motocicleta?.)


Yo te lo cuento, has sufrido el ataque del "homo boletus", una especie que aparece hacia octubre y que está armado con un taco de boletos para una rifa imposible. Estos violadores de carteras ajenas no tienen piedad, son letales, buscan tus momentos de debilidad, se aprovechan de tu capacidad de reacción, rayana en lo bovino, de los buenos sentimientos que aún te queden, del espíritu navideño que te pone tierno.


Y tienes muchos homos boletus cerca. Son primos, sobrinos, cuñados, amigos, amigos de sobrinos. Están acechando. Están ahí fuera.


Yo tengo el único arma que sirve contra ellos. El "Contraboletus". En cuanto se me acerca el "Boletus" de turno y desenvaina el taco, yo saco mi propio taco, del sorteo de mi club, y lo que el agresor pensaba sería un atraco a mano armada, se convierte en un inocente intercambio de papelinas. Tras el trueque, Boletus se aleja cariacontecido y yo, dos boletos que me he quitado.

Por cierto, para dar fe, aquí la dejo colgada. Comprate uno. Que toca. Que sí.

sábado, 1 de noviembre de 2008

Doce segundos


Doce segundos. Pocas cosas son las se pueden hacer en doce segundos.
Desperezarse hasta que te crujan los huesos de la espalda. Rascarte discretamente la entrepierna mientras tu pareja ha ido un momento al baño. Asomar la cabeza por la ventana para ver si ha parado de llover de una maldita vez. Dar un par de vueltas a los chipirones en su tinta, que empiezan a pegarse al fondo de la cazuela. Estampar dos besos, tan sonoros como falsos en la cara de tu tía, la de Murcia, que se ha presentado de sopetón en tu casa.

Cosas que ninguna de ellas te dejará huella en tu vida. Para limón-1 doce segundos es exactamente una vida, la vida.

Ya me lo temía yo. A Limona, de color amarillo rabioso, se la veía primeriza como si llevara una ele colgada a la espalda. Estaba perdida, dando vueltas sin saber muy bien lo que se espera de ella, como buscando un manual que no iba a terminar de encontrar. Y llena a reventar con una tripa deforme y móvil, donde pequeños aliens exigían nerviosos una salida inmediata, en una versión imposible de los hijos devorando a Saturno.

Fuera de esto, observándolo todo, estaba dios. Un dios pequeño, miserable casi. Esa sombra de tamaño inabarcable que todos los días arroja comida desde el cielo. Yo mismo.

Tras muchas horas de dar vueltas de esquina a esquina del acuario, desfallecida y estresada (primer error), se quedó inmovil en una esquina del acuario (segundo error) a plena luz del día (tercer error) y rodeada por sus colegas de especie (cuarto error) .

Desde allí, empezaron a surgir desde la lanzadera de su culo el regimiento de guppys más breve que ha visto este acuario. El primero, en asomar su cabeza a este acuoso y jodido mundo fue Limón-1. Salió disparado hacia las plantas. Pero con Charlie a su rebufo, bien poco pudo hacer.

Doce segundos es lo que tardó Limón-1 en pasar del culo de mamá a la boca de Charlie. Toda una vida.

Sus hermanos tampoco tuvieron vidas mucho más largas; Limón-2 y Limón-3 dieron una exhibición de giros y requiebros entre plantas, troncos y piedras pero acabaron cayendo tras una vidas que no llegaron a los tres minutos. Limón-5 aguantó toda la jornada como un campeón pero no volvió a amanecer cuando volvieron a encenderse las luces al día siguiente.

El final de Limona fue menos piadoso que el de sus vástagos. Exhausta por el esfuerzo y el estrés cayó al suelo medio muerta. Y ese es el territorio de las gambas. Son muy cabronas las gambas. Se comen los cadáveres pero si alguien aún colea no le hacen ascos. Empiezan por las zonas más blandas. A limona se la comieron por la cola y los ojos mientras aún boqueaba. ¿Y qué hacía dios viendo todo esto? ¿salir en ayuda de sus "hijos"? No. Solo mirar. No soy el dueño de sus vidas. solo soy el bracero que les da de comer.

Por suerte, no todo acabó con tintes catastróficos. Limón-4 conseguió pasar desapercibido entre las hojas de la planta flotante y a estas horas aún pasea su dorso amarillo chillón por las plantas del fondo. Si aguanta, en 3 o 4 días, tendrá el tamaño suficiente para no caber en las bocas de sus primos y estará a salvo. Y en 3 semanas el suficiente para esperar la próxima remesa de recién nacidos para darles la bienvenida.