martes, 16 de marzo de 2010

Liga Vasca 2010: fin. Nadie hablará de nosotros cuando hayamos muerto



El cigarrillo apenas se sostiene entre el tembleque de los dedos.
-Estas cosas a veces pasan.
Es una frase fácil, manida, versátil. Estúpida si lo prefieres. Lo mismo sirve para cuando se te cae la tostada por la parte de la mantequilla que para cuando le pisas el juanete a tu vecina Paca al entrar al ascensor. Pero cuando se dice tras encajar el portón de una celda del depósito de cadáveres, la cosa pierde su gracia y adquiere una mayor solemnidad.
-No me lo puedo creer, hablé con él este mismo día y aún se reía y ….
-Vale, vale; mira, oye, tú y yo sabemos cómo son estas cosas, a todos se nos ha ido un paciente sin causa aparente. Pero habrá una investigación y habrá que dar explicaciones. Así que relájate y cuéntame lo que te pasó con este paciente.
-A principio de año, el paciente, de nombre Be, Orvina Be gozaba de una envidiable salud. Todos los indicadores eran normales. Yo mismo firmé el certificado de salud para practicar el deporte de riesgo, El liga-vasking. Mierda, si es que ni un maldito resfriado ha cogido. El año pasado lo practicó sin ningún problema.
-Ya, pero este año no fue igual.
-Pues ya me dirás, el mismo paciente, los mismos miembros, los mismos indicadores…
-Venga, continúa
-Este año comenzó con ligeros síntomas de catarro, nada serio, unos estornudos, cuatro mocos…no le di importancia. Pronto se vio que algunos órganos no estaban al 100%. Pero no era grave. En febrero la cosa fue empeorando pero seguía sin ser grave. Dios, no estuvo hospitalizado ningún sábado. Y llegó el último sábado.
-Ya, ¿y qué ocurrió el sábado?
-Bueno, era sábado de carnaval. Be se levantó sin problemas. El día soleado. Nada hacía presagiar lo que habría de ocurrir. Una bailarina y dos vacas fueron las comparsas para el viaje.
La parrillada de ibéricos engullida a dos carrillos por todos los miembros negaba la existencia de ningún problema previo. ¿Pero qué clase de enfermo era este que comía a dos carrillos antes de….?

-Venga, nada de teorías, a los hechos.

-Está bien. A las 15,45 Be entraba en la sala. Una argamasa informe de ajedrecistas vascos se apelotanaba impúdicamente en las instalaciones de Gros. Todos miraban raro a Be y se reían. Igual era porque sabían que algo iba a pasar. O quizá fuera por el desaguisado mental que causa ver a una bella y depilada bailarina y a dos vacas frisonas jugando al ajedrez. En fin, a saber.

-A las 16,00, Be, calculadora en mano, se sentaba en su rinconcito de la sala de Gros; las constantes vitales normales. Quizá una leve arritmia. En frente, Eibar, un equipo al que muchos daban por tieso al inicio de la liga, pero que venía desafiando repetidamente las sagradas leyes del Elo. Y dispuestos a repetirlo, porque un abismo de Elo, quizá más ficticio que real, separaba a los dos equipos.

-16,15; Empiezan a aparecer severos síntomas de indigestión en varios de los órganos de Be. En el primero de ellos, el mal de Sicilia afecta a Nava que se deja un peón en e5 luego otro en b2, a cambio de…..de qué? Bueno, de algo, o no? La bailarina, Nadia Comaneci sorprende con su nuevo salto, la abertura de patas karo khan, y, tras una buena apertura de Olmo, cae en un scorzo de posición cercano al estreñimiento agudo. Enrocarse corto después de gf es síntoma chungo. En el tercero, el síndrome Beresov empieza a paralizar las ubres del Mombi. Su posición empieza a sufrir síntomas de parálisis.
Mejor aspecto coge el otro elemento cornudo. La vaca holandesa se desarrolla sin problemas y empieza a pastar en el huerto de Beorlegi.

-17,30; Lejos de mejorar, el enfermo palidece; Nava mejorando de color gracias a las amenazas equinas que provoca pero Haritz las va salvando sin problemas. Comaneci presenta graves problemas de coordinación y, sobre todo, ha consumido todo el tempo del baile. Con únicas va salvando la actuación. Mombi, afila los cuernos y apela al espíritu numantino para aguantar la entrada de Arana. Monje, en cambio, logra mugirle al monarca blanco tras meter la dama en f2.

19,00 h. Monje consigue hacerse con el punto pero el panorama es desolador. Be empieza a padecer síntomas graves. Nava tira una calidad, suficiente para entablar pero muy difícil de forzar. Comaneci llega al control haciendo piruetas con el reloj. Olmo ha metido un peón pasado hasta d7 pero sorprendentemente se lo deja. Cuando ya está igualado, Nadia falla en el assemblé cambré y cae de espaldas; omite un Df6 criminal; el Ch8 es simplemente patético. Arana logra hincarle un bocado al chuletón de Mombi, tras lograr entrar con las torres en c3. A partir de ahí, pocas jugadas de cocear le quedan al astado orvino. Be entra en la UVI. Fallo multiorgánico y parada.

20,20 h. Nava, obligado a forzar, se mete en red de mate. Comaneci, ahogada de reloj, con esguince de caballo, y dos peones menos, cae ante el empuje de Olmo. Be cae en colapso. El desfibrilador no consigue reanimarlo. La línea recta y el pitido continuo del oscilómetro sellan el destino de algo que no debió pasar. Be deja de respirar. Hora de la muerte: 20,22 h. Causa de la muerte; fallo cardíaco y empanada mental aguda desde enero.
Merecida a todas luces la victoria de Eibar y su permanencia entre los vivos. Enorme el trabajo que han hecho este año.

Be, ya cadáver, pudo aún gozar de unos minutos de resurrección para asistir al lunch del torneo, y su fantasmagórica presencia pudo despedirse de la categoría dando cuenta de un número considerable de viandas.

-¿Crees que pudiste hacer algo por salvarlo?

-No lo sé. Quizá no. La empanada mental es difícil de diagnosticar. Pero siempre me quedará la duda.

-Bueno, no te preocupes. Estas cosas a veces pasan.

-Sí, lo sé, no pasa nada.

Pero la última calada nerviosa sorbiendo la esponja del cigarrillo dice lo contrario

2 comentarios:

Mikel Larreategi dijo...

Siento la pérdida de Be, era una persona buena. Se van los mejores.

Saludos desde Eibar,

Mikel Larreategi

blas zeta dijo...

Gracias, erral, Be resucitará; ahí nos veremos. ;-)