domingo, 8 de febrero de 2015

Liga Vasca 2015: ronda 5 la venganza de Bruselas

El traqueteo del Tronkomovil de Monje, para quien los amortiguadores deben de ser bebidas espirituosas, nos va sumiendo en un sopor solo superado por esa intensa gazuza  que acompaña siempre al ajedrez en el Orvina B y que es como el quinto jugador.  Pasamos Altube por los pelos tras presenciar como dos enormes camiones, en una impúdica y sexual exhibición camionera, se ponían a hacer la tijera en plena autopista. El gallego no calla; y de cada tres palabras que esputa, una es alubias; se le ha metido en la cabeza que quiere alubias y no hay forma de sacárselo de la cabeza. El episodio de gastroenteritis que sufrió 24 horas antes no es óbice, faltaría más. No hay problema; últimamente el programa con el que el Orvina B prepara las partidas, en lugar del Chessbase es el Tripadvisor. Ya le encontraremos algún sitio elegante, donde pongan espuma de hongos y cosas de esas. 

Enfilamos al norte y van asomando los rascacielos de esa ciudad donde se crió esa bestia del ajedrez que es un servidor pero a la que ningún equipo y ningún entrenador ha conseguido sacar el Carlsen que habita dentro, pero muy adentro bajo esa cáscara embrutecida. Me va invadiendo la nostalgia según llegamos; era joven, tenía sueños, comía como un animal, bebía como un cosaco, jugaba el muro, la budapest y el veresov. Dios mío! pero si es lo mismo que hago ahora! No he evolucionado! Mierda! Saco mi libreta y apunto: "despedir a mi psiquiatra, no ha conseguido ningún avance en 20 años". Vamos entrando en Bilbo; esta vez no nos recibe la Txapela, esa capa de mierda que sobrevuela la urbe los pocos días en que no llueve. Mis compañeros no lo notan; en Pamplona la única forma de contaminación que se conoce es la polución nocturna. 


Por suerte, para encontrar el sitio, Monje cuenta con un nativo, con Gallego, alias gepesiño, y con el Trol que, al menos, consigue no vomitar a pesar de sus mareos. Con ese equipo uno no se puede perder por Bilbo . Media hora más tarde, tras salirnos dos veces dirección Santander y pagar dos veces los 23 céntimos de la autopista de ¿Galdákano? conseguimos llegar a Santutxu.

Allí tomamos una decisión que acabaría siendo clave esa tarde; Nos vamos al Bruselas, regio papeadero de grato recuerdo en el club por veces pasadas y donde las raciones son como hacer abandonar Andalucía a Falete. Y por supuesto, con un pote de alubias para el gallego, claro. Cualquiera le aguanta, si no.
- ¿Os vais a comer todo eso? Pregunta entre preocupada y ojiplática la simpática mesonera, tras comprobar que hemos añadido unos extras a los menuses.
- Es que somos deportistas- le aclaro yo para tranquilizarla. Efectivamente, se queda más tranquila.

Como siempre, el Bruselas cumple con nota y no solo en cantidad; todo está buenísimo. Cuatro orvinobés salen del local notando como la gravedad es una fuerza más intensa que antes. Ni siquiera el chupito de hierbas y el mus de rigor pueden con el pastuz de alubias, pollo, pisto y pantxineta  que habita en nuestro interior. En esas condiciones entramos en Zuri.
En Zuri hace un frío que pela; eso parece Siberia,qué digo Siberia? peor aún, parece Vitoria. Nos embutimos chambergos y jerseyses y a jugar. 
A Zuri le pasa como a Orvina b: las mismas caras, los mismos gestos. Ocho viejos braceros en esto de mover madera nos ponemos a ello.



Gerardo-jiménez: Yo juego con Gerardo. Para una vez que preparo la partida, resulta que hay otro Gerardo Fernández por el mundo y yo decía: "qué cosas más raras juega ahora el Gerardo". En fin, apunto en la libreta: " no preparar partidas; total; Pa ké?". En fin,  Española; le hago un janish y variante del cambio; que, como su nombre indica te cambian todo y, coño, pues a jugar un final. Así queda la posición. 







No hay problema; pasé tres veranos estudiando finales en Bakú. Un indolente cambio de fichas por mi parte me lleva a este final de reyes que mi profundo ajedrez vaticinaba como tablas. Pues no, se pierde. Resulta que no se puede mantener la oposición de reyes y todo eso. Mierda. Anoto en la libreta: "despedir a mi entrenado de finales".








Monje-Alberdi: Monje juega con g3 y le responden con una especie de Leningrado; se queda bien. No vi mucho su partida; simplemente sacando piezas logra ventajilla por el potente alfil del fiancheto y la presión en d5 y firman tablas tras finalizar la apertura. 







Vesga-Egoi: Se juega la típica dos caballos, que jugué yo alguna vez, el ataque Max-Lange. Esta es la posición. El trol de la pradera me temo que no se la conoce bien del todo. Al parecer aquí hay que jugar f5, o eso dice fritz. Egoi hace Tg7 y simplemente con Cd4 se queda hecho una mierda. Si a eso añadimos que unas jugadas más tarde se deja el alfil de e6 pensando que daba mate en octava con la dama llegamos a la conclusión de el ajedrez, el tinto con gas y la deglución masiva son malos compañeros.



Cinza-Maxi: Los intentos del galego por salir con su pepe-pótamo se ven frustrados por el planteamiento del negro y la apertura acaba en una especie de india de rey con blancas. En un momento dado, sabe dios cómo, se come una calidad limpia tras meter el alfil en d6, lo que parecía augurar una victoria cómoda. La única compensación del negro parecía un desubicado y triste peón pasado en c3. Pero, hete aquí, que mientras ´o tarugo do norte´ se dedicaba a comerse peones en el flanco de dama el peón se iba haciendo fuerte y llegaba a c2. Y este peón, aprovechando que el gallego se agachó porque se le había caído el boli, sacó el tarro de vaselina y....Dios, no quiero contarlo! esto es un blog serio y el gallego tiene mujer e hijos! Bueno, no los tiene pero como si los tuviera.

Así de bien que nos fuimos con nuestro medio triste puntito rumbo a la foralidad dejando atrás la Txapela, la honra y los barcos. Mas nuestros desvelos no habían acabado aún. Faltaba la venganza de Bruselas. La alquimia de la alubia en el estómago de un OrvinaB es un tema delicado y espinoso y si además, lo encapsulas en un diminuto C3,  puede hacer del viaje de vuelta una experiencia inolvidable. Por Dios, si ese coche, en lugar del de Orvina B parecía el de Sestao Naturgas.

Saco la libreta y anoto: "último día que el Orvina B come alubias si hay partida". Y con eso llegamos a Iruña, derrotados pero dispuestos a seguir dando guerra por tierras vasconas.


domingo, 25 de enero de 2015

Liga vasca 2015; ronda 3: Crónica al revés



Sábado, 24 de enero de 2015, 21:44
El camino de vuelta se hace en silencio. A eso ayudan los 30 grados con los que el capullo del conductor nos está recociendo los sesos. En el cassette suena la bonita canción "Y si mi polla fuera un velero". Pienso unos segundos en esa posibilidad. La desecho enseguida; los problemas técnicos serían excesivos.
Diez minutos antes 
- Mierda! mierda! mierda!
Nuestro Trol de la Chantrea escupe excrementos por la boca a modo de resumen no sabemos si por la partida, por el puto calor que hace en el coche, por la vida en general o porque su léxico no da para construcciones más elaboradas. Nadie le pregunta. Se encierra en si mismo barruntando un oscuro soliloquio interior y tras un rato de elucubramiento abre la boca y dice:
- Mierda!.

45 minutos antes
20:34 Cuando las palmas del Orvina b se iban lubricando para la somanta de collejas que le iba a caer, finalmente Monje acaba ganando en los apuros un final de torres que debió acabar hora y media antes. Un final de torres con dos peones de ventaja que se va liando, que si entras en el apuro, que si la abuelita fuma.... en fin, esas cosas. Pero gana. Con eso salvamos los muebles, los metemos en el coche y rumbo a la Foralidad.


Hora y media antes
20:21 Se confirma el desastre. Egoi acaba arrojando el rey al suelo tras arrastrarse como una culebra con pieza de menos e intentar todos los trucos que se le puedan ocurrir a uno en apuros.  Al menos; eso no se le puede negar. Esta derrota pone fin a año y medio invicto en los tableros ante Mikel Zubizarreta, un 1.700 que jugó varios cientos de puntos por encima de su rating. Monje parece que va a ganar fácil el peón de torres. Dos peones parecen mucho en estos finales; incluso para él (sic). El gallego tiempo ha que acabó y  anda dedicado al catering; esa bonita costumbre que se abre paso en el ajedrez vasco.

Dos horas antes
 No, está claro que hoy no carburo, no veo ni las bombeadas. Tras permitir e4 en el peor momento , no se pueden evitar los cambios y entrar en un viscoso final de damas.  Y el puto reloj no hace más que disminuir; empiezo a sospechar que los de san viator me lo han configurado para que, en lugar de incrementar,  me quite 30 segundos cada vez que hago una jugada. A falta de 3 minutos, le ofrezco la manita con mi ensayada carita de cordero degollado y Diego me arranca el brazo salvajemente. Tampoco estaba él por hacer sangre. Esta es la posición


Tres horas antes
Oscuros nubarrones empiezan a aparecer por la soleada Gazteiz. Cinza termina resolviendo la partida sin problemas. No contento con la calidad de desventaja, el negro mete en séptima una torre que lejos de ser una amenaza para el blanco se convierte en peligro para si misma y termina atrapada. Tras varios paseos infructuosos, acaba cayendo más material y Javi se hace con el punto. Está en forma nuestro gallego; su hambre en los tableros solo es comparable con su hambre en general, que hace que alimentarle sea pagar una ficha más cara que la de muchos maestros. Monje se ha comido un peón, ha cambiado peones y parece que el negro no podrá aguantar mucho la posición. Peor pinta tiene Egoi, que, ante la presión del blanco en e (hay seis piezas en la columna e!) sacrifica una pieza a cambio de......este.....nada???? En fin, si Fritz diera collejas a Egoi le asomaría la nuca por la frente.
Yo, por mi parte, mejor no hablo mucho. Tras largas y tediosas maniobras, he conseguido romper con e5, el sueño de todo picapedrero de muros que se precie pero no termina de estar clara; no sé si la posición o mi mente.

Cuatro horas antes
Las aperturas nos dejan un panorama prometedor; Monje ha salido de la apertura con ese regustillo que te dejan las catalanas; "ventajiiiiila", "estás un poco mejoooor"; esas cosas que a un maestro le dan un punto y que para nosotros los mortales no son más que una forma de empujar madera palante como malamente podamos. Filibi decide mejorar la situación de Monje regalando un peón sin compensación. Egoi tiene una de esas españolas con negras, que alguna vez has visto en alguna partida de Kasparov y que, si no juegas españolas no terminas de entender muy bien. Pero confiamos plenamente en Egoi, está pletórico de forma y le saca chorrocientos puntos de elo; malo sea que no gane. A Cinza le han planteado una Philidor, que él juega a veces con negras, y está claramente mejor. Parece incluso que le va a caer material al negro. Yo aquí con mi murito, poniendo ladrillos; espeso como un puré de polvorones pero sin demasiados problemas. Eso sí, tras la duodécima jugada consigo un importante objetivo; poner los ocho peones en el mismo color; seguro que dan algo por eso.


Cinco horas antes
Se ponen el marcha los relojes y montañas de dedos empiezan a tocar impúdicamente peones, caballos, obispos y reinas, que aceptan silenciosos el sobamiento general. Mucha diferencia de elo en los tableros que nos obligan a conseguir un cascoporro de puntos para cuando llegue el invierno y las pasemos canutas para sobrevivir a la categoría.

Ocho horas antes
El Orvina B se dispone a protagonizar un nuevo capítulo de "Crónicas corvinívoras". Esta vez el abrevadero elegido para ello es el asador Lagardere. La presencia de tres pesos pesados del club en materias del yantar no deja lugar para tonterías. La primera sorpresa no es positiva; maldita costumbre que tienen en esta ciudad de juntar dos palabras que nunca fueron hechas para ir juntas; "vino y joven, señores vitorianos, son antónimos, por dios, tomen nota! " En fin, pedimos Lambrusco con la promesa de no confesárselo a nadie. Tras unos entrantes sórdidos, nos arrojan un solomiyako brutal, que aligerado con una goxua de postre más que aceptable salvan, si no la estrella Michelín, sí al menos el aprobado para el comedero en cuestión.

Diez horas antes
La bala roja surca tierras forales salpicadas de blanco por la nevada rumbo a Vitoria. El gallego nos ameniza el viaje contándonos increíbles historias de pillajes nocturnos en las noches navarras de los fines de semana. Sin duda, su desbordada imaginación de psiquiatra e historias imposibles obtenidas de sus pacientes son sus fuentes de información. Joder, que esto es Navarra, que aquí, si una mujer te mira fijamente, es para apuntar mejor el guantazo que te va a soltar segundos después. En fin, cosas del gallego. Escuchamos en silencio y recreamos en la mente esas tierras imaginarias donde las mujeres miran a los navarros con ojos golosos.

Tres días antes 
La voz de Mombi suena por el móvil mientras mis ojillos empezaban a echar el cierre.
-mmm?
-oye, que soy yo.
-ah!
-que juegas
-eh?

100.000 años antes
Ugh está preocupado.Todo lo preocupado que puede estar un Neandertal. Frunce el enorme ceño que le surca toda la frente y que 100.000 años después heredará un oscuro desdendiente suyo orvinero. Desde la atalaya hace días que observa los movimientos del rebaño de Mamuts lanudos, cada vez más cerca del poblado. Todos conocen la mala hostia que gastan en la época de celo. Es época de celo. Ugh mira también la base de la colina donde grandes rocas han caido por los últimos desprendimientos. Se le empieza a ocurrir una idea y se le ilumina la cara. Corre al poblado y empieza a gritar.

- ¡Ich ak bin! ¡Ich ak bin! (¡muro de piedra! ¡muro de piedra!)

Sin saberlo, está inventando la base del ajedrez moderno.

lunes, 12 de enero de 2015

Liga Vasca 2015: Ronda 1



Sábado 12 de la mañana; estoy en el Club; tengo una sensación extraña. No sé si es por este frío de cojones que me está congelando los mismos. Pero no, es otra cosa; seguro. Algo pasa. Se acerca un abrigo con patas que parece contener a Mombi ; por babor surge Monje descojonándose por un chiste que se habrá contado a sí mismo. Por estribor, surge una especie de Troll greñudo que al acercarse se encarna en Egoi. Dios mío! Ya sé lo que pasa;  hoy es el día de la Marmota!! Es Liga Vasca y estoy con los mismos tres sujetos de todos los años. Mierda!! Pero me rindo al destino.  Unos gruñidos y entramos en el coche. Destino: Vitoria. Llegamos con tiempo y aparcamos en la puerta; así tenemos un montón de tiempo para preparar el mayor vicio de todo Orvina que se precie; Comer!!  Decenas de móviles brotan de cientos de bolsillos y millares de dedos se prestan a aporrearlos buscando los mejores comederos en millones de kilómetros a la redonda. Es lo que tiene la modernez. En otros tiempos habría sido un deambular pidiendo al Señor que tuviera el detalle de iluminar la tasca que llevara la alegría a nuestros estómagos. 
Tras varios frascazos, caemos en una sidrería de nombre Orbela; que no pasará precisamente a los anales gastronómicos del Orvina. Por Dios, en un menú de 30 euros nos querían dar Vino Joven!! pero ¿Qué clase de desalmados viven en esa ciudad!?
Por suerte, el mus y el patxarán nos quitaron el regusto de tamaña felonía y allá que aparecimos en el fuedo calasancio.

Los vitorianos incumplieron la primera norma que hay que seguir cuando juegas con Orvina; "No pongas katering, ¡se lo comen!"


En fin, esto fue lo que perpetramos:
Josetxu Korr-Servidor:  Teniendo en cuenta que el año pasado jugamos con los mismos colores, Josetxu decide cambiar de línea ante mi Janish. El año pasado salió con ventaja de la apertura y el astuto Josetxu pensaba que yo había preparado a conciencia la línea. Solo le falló un detalle a Knorr; yo no recordaba haber jugado con él el año pasado; de hecho ni siquiera había logrado encontrar una partida suya esa mañana. La edad es muy mala y el Alzheimer muy cruel. Las blancas juegan la variante del cambio, que solo lleva a un cambio masivo de fichas y pronto llegamos a un final de torres igualado. Ante esto, y viendo el katering y la perspectiva de ver sufrir a mis compañeros durante tres horas, firmamos la paz en esta posición.

Mombi-Pastor: Pastor plantea la Caro-Pirc, apertura que juega Mombi con negras. Mombi juega despacio, colocando sus piezas y el negro monta un muro infranqueable durante gran parte de la partida. Sin embargo, Mombi es un tío paciente y va abiendo hueco por el centro donde el rey negro no termina de enrocar. Tras c4 se abre la columna c y tras la maniobra Ag5-Ac1-Ah3 el agujero en d6 se hace boquete. Con apuros de reloj, el blanco mete la dama en el flanco de rey y tras algún susto, la posición negra se derrumba tras 4 horas de pelea.

Otxoa-Monje: El blanco juega de rey y el ser monacal plantea la Kalashnikov; el blanco sacrifica pieza por ataque pero la defensa teórica del negro deja una bonita posición de torre y dos piezas por pareja de alfiles. Parecía haber ventaja del negro pero no haga ud. mucho caso, que yo de esto sé poco. El Blanco logra evitar que se abra la posición tras c4 y se llega a una posición difícil de valorar. Ante esto, como el negro no se decide a romper la posicion, se repiten jugadas y se firman las tablas.
Egoi-Martínez : Egoi juega la siciliana cerrada, que se la conoce mejor que el estante de las cervezas de su nevera, que ya es conocer. Cambia el alfil de g7 y la posición negra empieza a hacer aguas por las casillas negras. Un truco y cae una calidad. El final parece fácil pero Egoi está cerca de liarla en una carrera final por coronar. Pero una torre es una torre y el blanco acaba por llegar antes.
Con esto, un 3-1 inesperado que nos deja con buen sabor para empezar esta complicada primera división de Liga Vasca.  Por contra, un solo punto, el katering arrasado, las cervezas evaporadas, es el panorama para un Calasanz que pagó cara su alavesa y alevosa generosidad.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Torneo Puente Foral; el día de la marmota.



Como una ola, que diría la Otra. Como las Terremoto de Alcorcón. Como Paquirrín en la Real Academia de la Lengua. Como Urdangarín en un concurso para optar a unas subvenciones públicas al deporte. Como el Gobierno ante la visión de una partida presupuestaria sin recortar. Así, así. Así llegó la Krisis al ajedrez navarro y se nos llevó el Elo, la apertura Orangután y todos los torneos de lentas fuera del circuito oficial.  Todos?? NO! Un torneo resiste con fuerza a la crisis invasora dentro de este panorama desolador y devastado; El Torneo Puente Foral. Dirigido por una tropa de irreductibles orvinos, que resisten como pueden al invasor. Pobres pero no miserables. Con andrajos en lugar de ropas. Con taburetes en lugar de sillas. Con tableros de ajedrez que tienen la Oca por la parte de atrás. Con piezas de plástico de marca “Feber” en lugar de “Staunton”. Con cronómetros de pulsera en lugar de relojes. Con un cubilete y unos dados para hacer los emparejamientos. Con el lunch de la entrega de premios que lo sacaremos del Banco de Alimentos. Así viene el Puente Foral. Austero, parco, recio. Pero digno; eso siempre. Inflados como pavos por nuestra reciente victoria en el campeonato de Navarra por equipos, ahí nos agolparemos esta tarde, para montar la sala, media tonelada de orvinos, kilo arriba - kilo abajo, y conseguir que esa tienda de campaña gigante que nos presta el Don Carlos  parezca un salón donde se toma té y se ofrecen Ferrero-Rochés. Repetimos en el Don Carlos, para qué cambiar si tenemos el mejor sitio posible?                                                             

Más de 60 sufridos ajedrecistas se prestan a ofrecer el mejor ajedrez que son capaces de perpetrar y sobre todo a sacrificar todo un puente foral, que podrían pasar viendo magníficas películas basadas en hechos reales o realitis gastronómicos de recetas imposibles, jugando a la cosa esa de empujar madera hacia adelante.

De la nómina de inscritos, el torneo es individual pero los favoritos vienen por parejas. Por Orvina, enviamos a dos de nuestras bestias punteras; Minde e Iñaki. No se sabe bien en qué estado llegan pero darán guerra. Veremos. Por parte de nuestros enanos, lanzamos a lo más prometedor de nuestra cosecha; Pablo, que ya comienza a adelantarnos a los abuelos y  Mikel que aún tiene tiempo para vernos por el retrovisor. De tierras vasconas, el peligro llega por Prieto, que defenderá título y Díaz Herrero. Y entre todos ellos, pueden colarse dos tapados; el catalán Asensio y el aragonés Soriano. Todo va por parejas, como en el mus. Raro sería que el ganador no esté entre todos ellos. 

A las diecisiete horas del martes 3, con la bendición del Santo Patrono Foral,  se aporrearán los relojes y no se detendrán hasta el domingo a la hora de comer. Para entonces, muchos se habrán dejado 30 horas de su vida jugando al ajedrez y algunos además unas cuantas paladas de ese Elo que tanto cuesta recolectar en interminables torneos oficiales. Pero todo sea por el espectáculo. Por Dios, dad espectáculo, que me voy a pasar muchas horas mirando partidas. Tened piedad.

 

viernes, 1 de noviembre de 2013

Solidaridad bancaria

Una cabeza canosa brota súbitamente de la puerta. Es la de mi jefe.
-Oye, ¿te apetece venirte conmigo a la entrega de premios de inserción laboral que patrocina la Caixa?
Me quedo mirándole fijamente con expresión bovina. Con la misma cara que si me hubiera preguntado si quiero ir al concurso de macramé con punto de cruz que organiza su abuela o si quiero machacármela con dos piedras.
Aprovechando mi falta de reacción, añade el gerifalte: 
-A las siete
De puta madre! No tenía plan para cuando saliera del curro y ya tengo una apasionante entrega de premios llenos de políticos, banqueros y empresas sociales que irán con la misma ilusión que yo.
-Oye ¿y qué pintamos ahí nosotros? hemos ganado un premio y no me he enterado?
-Mira, majo, ¿sabes quién nos presta dinero? el banco, ¿sabes quién nos tiene cogidos por los huevos con el préstamo? el banco; ¿sabes quién paga tu nómina (poco, mal y tarde)? ...mmmm, el Papa? sí, sí, sí, ya sé quien. Capto
-Vale, pues esos son los que nos piden que asistamos. aclarado? 
-Venga pues vamos.
Llegamos al acto y la sala está abarrotada. O los corazones forales se han volcado con la causa social o La Caixa tiene cogidos por los huevos a un buen número de empresas, que perdemos el culo por tenerlos contentos. Sin duda, lo primero.
Empieza el acto. Puntual, cosa rara en estos sitios. La viceconsejera primera y consejera de un porrón de cosas más y dos jerifaltes del banco presiden el acto. No contentos con ello, también quieren su discurso. Tenéis que entenderles. De un tiempo a esta parte, todos odiamos a los políticos y a los banqueros. Y hete aquí que cuando se les presenta un acto benéfico en el que pueden aflorar ese chorro de beneficencia que llevan dentro, vamos, que se lanzan de cabeza y se inflan como pavos para glosar sin medida todas sus buenas acciones. 

Así que uno tras otro empiezan a enumerar todas las buenas acciones de la entidad bancaria, todos sus desvelos para con los más necesitados, todos los sinsabores por los que pasan por los discapacitados de este mundo. Vamos, que si llega a aparecerse Jesucristo en ese mismo momento se abre una cuenta en el banco.A duras penas, retengo la lagrimilla en el ojo; y yo que pensaba que eran unos terroristas de guante blanco que desollaban a las empresas mientras nosotros les rescatábamos a ellos. Cuán equivocado estaba y cuán injusto he sido. 
Sale la viceoconsejera de nosequé, que no se quiere quedar atrás y empieza a recitar una loa al gobierno por su preocupación social. Me pregunto si tal preocupación les ha hecho eliminar casi todas las ayudas a los discapacitados a los que tanto quieren, ¿será por su bien que lo hacen? La vicenosequé no lo aclara y se pierde en un discurso trufado de "solidaridad", "compromiso", responsabilidad social" y no se cuántos palabros biensonantes más.
Cuando ya estoy pensando a ver si me he acordado de descongelar el pollo, comienzan los premiados a salir. Estos también quieren su minuto de gloria y se lanzan al micrófono como locos. Más de lo mismo; si vuelvo a oír la palabra "compromiso" o "solidaridad" una vez más, tendré que vomitar el lomo con pimientos de la comida. Acabada la entrega, pasamos a las fotos. Sabido es que los políticos pierden el culo cuando ven la posiblidad de sacarse una foto con un discapacitado o con un niño. A falta de niños, ahí asaltan, rodean y devoran al pobre hombre que ahí le ha tocado decorar el acto y al que, en un detalle muy feo, recuerdan que les debe el puesto indefinido que ostenta.

Pasado el trago y desolladas ya las manos de aplaudir, nos llevan a una sala para servirnos un vino; coño, una buena noticia al fin. Llegamos a la sala y descubrimos que un banco es un banco. Además de la generosidad del condumio, me deja alucinado la presencia de un grupo de música en directo. Nadie le hace ni caso. Bien sabido es que la solidaridad abre el apetito más incluso que el corazón y los asistentes se lanzan impúdicos a por la tortilla y otros pinchos de diseño que acaban teniendo menos éxito que la tortilla y la chistorra. Que esto es Navarra, joder.Yo, me coloco estratégicamente y evito esas dos palabras terroríficas cuando van juntas: "vino joven"; me doy a la cerveza y consigo mis dos objetivos; hacer un mínimo de vida social e irme cenado a casa. Eso sí, ahíto de amor y solidaridad....bancaria.

sábado, 5 de octubre de 2013

Tontos del culo

 Lo peor que le puede pasar a uno no es que su jefe sea un hideputa o un corrupto; lo peor es que sea tonto-del-culo. Decir que nuestros políticos son corruptos es como decir que la leche es blanca o que el cielo es azul. Pero descubrir que además son tontos-del-culo es tan frustrante como merecido lo tenemos.
 
Resultaba tan patéticamente cómico como sorprendentemente estúpido ver las caras de los miembros del comité olímpico español al descubrir que su triunfo cantado para que Madrid albergara los juegos 2020 se convertía en un ridículo de dimensiones colosales. Alguno, cuya supina estulticia aún le nublaba la vista, todavía contaba con los dedos los votos que le habían prometido/vendido y que al primer descuido se los habían envuelto en vaselina e introducido, en lugar de en la urna, en algún oscuro orificio trasero. Y es que se puede ser malo, se puede ser inutil  pero, por favor, gilipoyas no. No contentos con el ridículo, la pazguata mayor del reino y (sic) alcaldesa de Madrid a la sazón, todavía había dado una vuelta de tuerca al concepto de vergüenza ajena hasta hacerme llegar a mi, un tío recio y enjuto y a medio país a las más alta cotas de “bochonno”. La ínclita sujeta oyó eso de hacer virtud de los defectos, donde tiene para elegir, y en lugar de admitir su ignorancia mayúscula de inglés utilizando un traductor, decidió mostrar al mundo su manejo macarrónico del idioma pensando aquello de lo divertido y natural que iba a sonar. Cuando uno cuenta un chiste debe asegurarse de que el público se ríe del chiste y no de uno mismo pero el día en que explicaban esta verdad cósmica, Miss Bottle tampoco estaba en clase y cuando más se reía la concurrencia ante su mítico “relaxing cup of café en la Plaza Mayor” más se venía arriba doña Ana y más se venía abajo el ánimo de este país, arrugadito ya tras años de vivir en el barro.
Tras meses y años de oírlo hasta la saciedad, repetirlo a machamartillo por telediarios y medios de mayor o menor afinidad a los prebostes actuales  y absorberlo por los poros, casi nos habíamos terminado de creer que teníamos la mejor candidatura, las mejores instalaciones, los mejores ciudadanos, casi los miembros sexuales más abultados; y  hasta los mejores políticos pensaron dos o tres colgados en plena ebullición de cazalla de garrafón.
A una persona que piense  que una candidatura olímpica puede ganar por tener las mejores instalaciones o el mejor entorno habría que decirle que despertara; que los Reyes Magos son los padres, que las compresas no hacen “sun-sun-sun” cuando te las pones y que el abrefácil es un invento de Belcebú. Unas olimpiadas se ganan con unos tíos tan sucios y corruptos como hábiles y listos para moverse por los bajos fondos. Y los nuestros son tan hábiles como Paquirrín jugando al juego de la silla.
 
Había que ver a nuestros políticos de más alto rango recibir a los miembros del COI obsequiándoles con impúdicas montañas de  bogavantes y marisco gallego en pantagruélicos ágapes y saludarles  genuflexos hasta los tobillos. Cuánto tuvieron que reírse los andobas esos!. Un buen corrupto distingue a uno malo en cuanto lo ve. Y los nuestros son malos hasta decir basta.
Todavía osaba añadir  la Aznar-woman, con careto circunspecto tras su actuación, que Madrid no se presentaría a las Olimpiadas 2024 porque "ya había sacado todo lo que podía sacar de las olimpiadas". Y se iba tan fresca, tras su frase para la historia.
 
Y la culpa es nuestra, tenemos que admitirlo. Solo nuestra. Un buen corrupto no nace; se forma, se forja y se adapta al mundo en el que vive. Es como un ciclista que se dopa. Si no hay ningún control se meterá hasta las cejas sin ningún cuidado. Y eso es lo que hemos hecho; les tenemos mal acostumbrados. Qué podemos esperar cuando durante décadas hemos asistido resignados y calladitos mientras los constructores pasaban religiosamente por taquilla para obtener obras públicas, cuando el presidente de la diputación de Orense metía a toda su familia en la diputación sin que nadie se inmutase, cuando el presidente de Castellón abría aeropuertos fantasmas o se llevaba un millón en comisiones, cuando en Andalucía el dinero de los eres se repartía a puñados. Qué podíamos esperar? O peor, ¿qué podemos esperar ahora? Cuando sabemos todo esto y seguimos repanchingados en el sillón babeantes e impertérritos mientras en las cárceles  no se conoce corrupto alguno.
Así no hay forma de que nuestros corruptos se entrenen. En otros países la corrupción toma forma de complicadas e ingeniosas maniobras donde el que echa mano del erario público hace antes un master en corrupción y chanchullería. Pero en este país, la corrupción ha tomado forma de un gañán sin dos dedos de frente que echa mano a la bolsa a la vista de todas y como no le llega el riego al cerebro lo apunta una libreta, se saca una foto con el botín y la cuelga en el  feisbús.
 
Joder, así no hay forma de que tengamos unos corruptos como Dios manda. Tenemos lo que nos merecemos.  Y las Olimpiadas para el 2164, cuando se acaben todas las ciudades del mundo. Quizá ganemos a una oscura ciudad ucraniana junto a Chernobil y a un poblado de Angola.
 

viernes, 23 de agosto de 2013

Mislata me mata: los orvinos por valencia

12 de agosto. 40 grados. 7 tíos peludos y sudorosos en dos coches perdidos por la estepa de Teruel y entonces...
 -"Entonces, gire a la derecha, entonces manténgase en el carril central"
 - Entonces me voy a cagar en tu madre, que a la derecha no hay desvío!!
 Entonces, también llamado tom-tom v70, no se inmuta y sigue vacilón;
 -"Entonces gire a la derecha" -Dios, este es tonto, me está vacilando o los 10 años que llevo sin actualizarlo le han hecho perderse algún capítulo en la historia de las carreteras patrias.

Y tras recorrer los bonitos campos de Teruel y Calamocha llegamos a Paterna, bonito pueblo valenciano, con sus playas, sus naranjas y sus políticos corruptos, esas cosicas que hacen de Valencia una tierra entrañable. Nos alojamos en el Ritz Excelsior Imperial Sidorme, en uno de los polígonos-resorts más lujosos de la zona, con unas vistas inmejorables al Mediterráneo; en concreto, éstas. Y es que si pagas 17 euros la noche, qué menos que pedir el trato exquisito que nos merecemos.


Comenzaba el torneo el mismo día y guiados por la peculiar diligencia de Entonces llegamos al local de juego, en la Misltata profunda; Iñaki y Mikel en el torneo A (+2000), Javi y un optimista Adolfo en el B, Adrián y Pedro en el C. Con esto de los tramos juegas con los de tu especie y te dejas de pajas mentales de ganar a un GM y paranoias de esas. Pero el terror del torneo era hacerse con la cuchara de madera; premio envenenado que se lleva el que haga el peor torneo independientemente del grupo y título que te persigue de por vida. Bien lo sé yo, ganador en varias ediciones, que he perdido varios empleos por esa mancha imborrable en mi currículum. Pedro, candidato a tan honroso premio, empezaba con pleno de victorias, mientras los demás nos arrastrábamos con mayor o menor dignidad por los tableros. Pero ya se sabe que en los torneos de ajedrez quedan esos molestos intermedios llamados tiempo libre donde se supone que tienes que ver los pedruscos o atracciones varias del lugar.

Decidimos empezar por el oceanográfico. La experiencia debió de ser muy dura ya que la mitad de la expedición no volvió a practicar el turismo durante el resto del torneo. Pero peor fue para el sector turista. Ocurrió en una oscura playa de la localidad. Mientras algunos afortunados disfrutaban de la visión de una tía impresionante saliendo del agua con su bikini blanco pegadito al cuerpo, nosotros tuvimos que ver esto, visión de Adolfo que me acompañará en mis peores pesadillas durante el resto de mis días.


El torneo seguía avanzando sin mayores alegrías. Pit tiraba el torneo tras perder partida con pieza de más y Adrián no quería ser menos perdiendo dos partidas con pieza de más. Pit al menos hacía lo contrario en las ultimas rondas. Mikel e Iñaki caminaban sin pena ni gloria por los puestos medios altos y Adolfo pagaba con una ristra de ceros su optimismo al jugar con gente que le sacaba unos cientos de elo. Javi seguía arriba sin hacer ruido. Pasaban los días; se acentúaba el aliento a ajo de las tostadas pantumaca del desayuno, la redondez de los cuerpos al son de los platos combinados y raciones varias regadas con esa horrible cerveza local y la impotencia por no encontrar una paella valenciana como Dios manda, que sólo en el bar del polígono encontramos. Llegamos a las últimas rondas con placidez, asumida ya la imposibilidad de hacernos ricos con el torneo, pero con la tensión de la cuchara de madera tras la reacción de Adolfo, que había ganado las últimas rondas. Casi todos estábamos en el punto de mira, no dormíamos, teníamos pesadillas. Para superar los nervios, tuvimos incluso que meternos entre pecho y espalda la hamburguesa Messi, de medio kilo de carne.

Tras las visitas de rigor a la Albufera, Valencia city y otras varias (irreconocibles estamos) llegábamos a las últimas rondas. Pit cuajaba un torneo enorme acabando con 6 puntos y coronado con el birrete de mejor orvina; Javi perdía la partida importante y se quedaba en la zona tibia con 5,5 en el b. Adrián hacía 5,5 a pesar de los regalitos que hizo. Mikel cumplía sin más, 4,5 , e Iñaki tiraba el torneo en la última partida tras dejarse la partida en una jugada; 4,5. Y Adolfo no pudo sustraerse a su destino y, a pesar de hacer unos meritorios 3,5 puntos se llevaba el dichoso utensilio de cocina, teniéndo además que posar con él. Buen torneo, bien organizado y buen ambiente para una cita a la que seguro repetiremos en próximos años. No volvimos más ricos, ni aprendimos nada de ajedrez, ni ligamos nada. Pero volvimos, que no es poco, sobre todo si tenemos en cuenta a:

-"Entonces, gire a la derecha, entonces manténgase en el carril izquierdo"