lunes, 13 de mayo de 2013

Cantar del mío Orvina; los orvinas por Beasain.

















Sabido es de todas las yentes, homnes e mugieres de Dios
quel domingo es día de asueto, relajo y esparcimento
al menos para el buen navarro, puro de nacimento
y complido como soy,  en mi catre entre las sábanas, hallábamos nos 

Mas de pronto, grandes golpes a mi puerta retumbaron
 cuan rayo cinxé la espada y a la puerta me postré
-Quién osa? quién me turba? –solo soy el rebolé
No lo degollé pero, vive dios que ganas me entraron

-Señor Blas, calzaos presto las botas y montad vuestro rocín
hacia oscuras tierras del norte a una afrenta responder
infieles huestes vasconas nos retan a aparecer
en el campo de batalla malhallado en beasaín

-¿Qué rebuznan los infieles contra los nobles navarros?
¿Qué afrentas nos arrojan?
¿Qué insultos nos sonrojan
para tomar las armas y meternos en esos barros?

-Esto dicen mi señor: que la chistorra es grasaza fina
que la navarra es velluda y triste
que la villavesa es un bus de chiste
y aún les causa más risión la veloz sangüesina

-Y añaden los villanos con descaro para más inri
que el patxarán es brebaje y peor aún; aguachirri
ultraje! herejía! Ahí no paso!vade retro satanás!
que eso es licor de dioses y en ningún caso aguarrás!

En caballo de hierro montamos dispuestos a recorrer
dos mil leguas que separan las buenas tierras navarras
de los yermos terrenos esos de los bárbaros de marras
a nuestro honor recuperar y nuestras mujeres merecer

Quiso el Señor dotarme de menguados e zafios soldados
uno al que dicen monje, que más bien primo de lucifer
el otro, lenguaraz y  malastrugo, de apellido Rebolé
y por último un tal Ortega, que recién está destetado

- Serán lanzas?, Serán espadas?, ¿Qué arma será esta vez?
-No os sulfureis mi señor, que son gentes delicadas
más que de sangre y batalla, de festines y de almohadas
nos retan a extraño duelo de algo llamado axedrez

Con fame de mil demonios arrivamos a las nonas
los señores del torneo con gusto nos acogieron
cruasanes y cafes a discreción nos ofrecieron
e agradecidos como somos, nos pusimos como monas

Doce equipos se agolpaban a las puertas del convento
santurtzis, zornotzas y easos, eibarros, alfiles y groses
y entre ellos descollaban, por las puertas dando voces
los más crueles, los más viles, los secuaces de fomento

Presto empezaban las justas e iban corriendo las rondas
los fomentos degollaban  sus rivales con esmero
sembrando la sala de sangre y haciendo pleno de ceros
mas nosotros detrás les fuimos dando sopas con hondas

En la última nos citamos los rivales en un hito
en juego no había tierras, ni el honor de damiselas
solo un extraño gorrito al que los vascones dicen txapela
y solo un punto nos sacaban los soldados de Benito

Mas la suerte tornó esta vez del lado del río Arga
tres a uno con fortuna y  el botín para los navarros
detrás fomentos y santurtzis y easos y eibarros
dura  fue la batalla mas un dulce a nadie amarga

Tras la justa,  nos llevaron los señores a yantar
abundantes fueron las viandas y voraces los apetitos
entregaronse los premios con los estómagos ahítos
y complidos los saludos procedimos a tornar

Grata jornada hubimos, generosos los anfitriones
buen torneo al que seguro nos habremos de volver
con los monjes, los ortegas y también los rebolés
 que buen trabajo fizieron como buenos compañones.
 

lunes, 15 de abril de 2013

Torneo rápidas San Viator


Mombi, cuando acabe el torneo te vas a poner ciego a tortilla, ¿te vas a comer ahora un pincho de tortilla AHORA?
La mano de Mombi se detuvo a escasos centímetros de su boca y el tiempo se detuvo durante unas décimas de segundo. El entorno ayudaba a ello; la terraza del bar en una inmensa avenida vitoriana totalmente vacía a las 10 de la mañana. Juraría que había voladeras de paja dando botes por la calle arrastradas por el viento.Por un momento, creía que me iba a hacer caso;  que abandonaría la tortilla, el torneo, el Orvina, el ajedrez.  Pero en lugar de eso, se metió el inmenso bocado y sólo dijo: 
 
-Vete a tomar por el culo. 
 
Respiré tranquilo, hay cosas que no deben cambiar. Allí estábamos en el torneo de San Viator, cita ya obligada para nosotros que llevamos jugando chorrocientas ediciones (la estadística se la dejo a Iñaki).  Para el evento, juntamos los restos que el club había rescatado de la escombrera para  defender un título del año pasado; tarea que se nos hacía asaz complicada. Y es que compromisos, pereza, edad y parejas hacen difícil ya conseguir un miserable equipo de 4 jugadores. Para esta cita nos juntamos  Mombi,  Mikel Ortega, que ya no engaña como un “simple crío” , Ochoa, y el que escupe estas letras.
 
Los rivales parece que también sufrían para juntar los equipos y se veían equipos míticos de liga vasca pero confeccionados también con petachos de voluntarios arrancados seguramente de sus camas. Destacaban los anfitriones de San Viator con Astasio, los arrasatearlutzianos  de Alcaide, y los portugalujos de Lococo, los gureas de Idiazabal y los eguidazus. 

Voces malpensantes e insidiosas plantean la fórmula matemática de que la presencia de maestros es directamente proporcional a la cuantía en metálico de los premios. Pero eso sería tanto como decir que al ajedrez se juega por dinero y todos sabemos que eso no es cierto. El hecho de que, en este caso la presencia de maestros y los premios coincidan en el número 0 no es más que una mera coincidencia. 
 
Dirigiendo el torneo el ínclito Albaina, uno de los imprescindibles del torneo. Dos grupos de 9 y se clasifican 2. La madera se empezaba a mover a eso de las diez y media en el modernista edificio del San Viator. Corrían las rondas y acabábamos primeros en nuestro, más bien asequible, grupo. Con llegar a la fase final nos dábamos con un canto en los dientes antes de empezar. Junto con nosotros los portugalujos,  mientras que arrasates y los anfitriones hacían lo propio en su grupo. En la fase final, y con algo de potra en algún momento, dos empates y una victoria mínima nos daban un sorprendente triunfo ganando en el desempate a los guipuzcoanos y quedando terceros los de Astasio.  Villalta ganó el mejor jugador, con pleno de victorias (creo). De los nuestros, enorme torneo de Ochoa, un 1.500 que sacó un porrón de puntos y buen trabajo de Ortega, que se dejó sólo dos.
 
Tras el torneo, asistimos a la cruel entrega de premios. Cruel porque es muy cruel aguantar impasible los discursos de agradecimiento de Albaina mientras las croquetas y las tortillas humeaban apetitosas a escasos centímetros de salivantes ajedrecistas, voraces ya a eso de las dos y media. Pero todo acaba; las entregas también y nos pudimos entregar a la deglución compulsiva de viandas, arrojadas generosamente por los viatorianos. Ahí los Orvinas sí somos maestros como pudimos demostrar nuevamente.
 
Y con eso dimos por bien empleada la mañana en un buen torneo, cita ya casi obligada para nosotros y al que no habremos de faltar en próximas ediciones.

domingo, 7 de abril de 2013

Torneo de rápidas Mikel Gurea

Todo el mundo sabe que la chistorra es al ajedrecista navarro lo que el ferrero-rocher a las fiestas del embajador o lo que el caviar iraní al jugador de golf; ese oscuro objeto de deseo que despierta las más bajas pasiones gástricas y que te puede llevar a sacrificar una tarde de magnífica oferta televisiva basada en hechos reales en aras de empujar madera compulsivamente.


Este marco impulsó que 8 de los, si no los mejores, sí los más hambrientos Orvinas nos presentáramos en el cuartel general de los gureas dispuestos a hacernos merecedores al menos del grasiento trofeo. Y es que el torneo de rápidas de Mikel Gurea se anunciaba con el irresistible gancho de "chistorrada regada con buen vino" al finalizar. Con esa promesa, ya podía haber sido de cinquillo el torneo que un orvina no se puede resistir a tal campaña de marketing.

Nueve equipos nos amontonábamos en la plaza Ardanaz dispuestos a sacar nuestro mejor ajedrez, que, en honor a la verdad, tampoco es como para echarse a temblar. Allí se veían los caretos imprescindibles en este tipo de citas; los gaztes, los arranos, los oberenas, varios gureas y dos equipos de los nuestros, con varios de esos críos que nos están quitando descaradamente el puesto. Igual que a los perros rabiosos hay que sacarlos a pasear para que no se vuelvan locos, nosotros tenemos que sacar a nuestras bestias a por carne ajedrecística cada poco tiempo para que estén tranquilos mientras los abuelos miramos complacientes desde nuestra mecedora y arropados con la mantita.

Una vez pasado el retraso inicial, el torneo parecía estar bien organizado y las rondas se cumplían con puntualidad prusiana, virtud difícil de encontrar en estos tiempos. El A del orvina se destacaba con facilidad desde las primeras rondas, avalado por una diferencia de elo bastante importante. Luisda de uno iba confirmando su papel de "animal de rápidas" mientras mikel en el tres cumplía sobradamente si bien se le caía alguna que otra bandera. Iñaki y yo cumplíamos sin más. Oberenas, gureas y el orvina b se jugaban entrar en la final a tres. Enorme trabajo el de nuestro b que sólo se quedaba fuera de la final por medio punto ante equipos, sobre el papel, bastante superiores.

Al final, el orvina se hacía con el primer puesto y el gurea de los manchas se imponía al oberena de los chemis en la última partida.

Tras la protocolaria entrega de premios, donde hubo que esquivar a las decenas de medios acreditados para cubrir el acto nos congregamos para la orgía de grasas trans prometida. Dios mío, qué espectáculo; a tenor de lo que se vio, habría jurado que los ajedrecistas tienen más de dos manos y de cuatro colmillos. Los platos apenan llegaban vírgenes a las mesas y más que chistorra parecía maná caído del cielo, los vinos parecían cubitos de hielo en el desierto del Sáhara a la velocidad a la que se evaporaban.

Quedó claro que el ajedrez es un deporte que te consume, no ya sólo calorías sino que te chupa la vida por lo que se vio.

En definitiva , una buena tarde de ajedrez con un buen torneo de medio día que permiten desoxidarse un poco a los que tienen poco tiempo para mayores alegrías.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Viajes papales, viajes astrales

Tócate los huevos (guarda esa mano, que es una frase hecha). Pues ahora resulta que no. Y la culpa es de las vecinitas, adoratrices de satanás embutidas en impolutos hábitos. Resulta que las santas señoras, avinagradas de macerar entre muros de piedra del grosor de mi pierna y ahítas ya de recibir la gracia del Señor a todas horas decidieron dedicarse a quehaceres más mundanos y, siendo monja, pues no te dedicas a la metalurgia ni a la construcción del cable coaxial transoceánico. Si eres monja y quieres contribuir con el vil metal a la gloria del señor y a la economía del monasterio, haces pastas o licores. Estas optaron por la opción b), elección menos santa pero más lucrativa. Y, guiadas sin duda por el Maligno, se pusieron a perpetrar un licor que te elevaba el alma y te bajaba los gayumbos, bragas en su defecto,  hasta los tobillos.
 
Pero tal fue su éxito que llegó hasta el Vaticano y su Santidad, en su infinita sapiencia, dedujo que nada malo podía venir de tan inocentes hacedoras y se empezó a poner hasta las cartolas del brebaje. Bien es sabido que la borrachera no depende de lo que trasiegues sino de la voluntad del Altísimo.
Y ahí empezaron sus viajes astrales. Si es que, a falta de peyote, alimento de hechiceros,  bueno es el digestivo de hierbas.
No contento con ello, Joseph ha querido hacernos partícipes de sus paseos mentales y, de paso, hacerme polvo la navidad. 
 
Resulta que en su último libro nos cuenta,  cómo fue el nacimiento de Jesucristo. Y lo hace con tal prolijidad de detalles que no cabe duda que ha visitado en persona la villa de Belén en uno de sus viajes imaginarios. Y tal trasiego de lingotazos tiene que hacerlo justo este año, cuando me disponía yo a recuperar el belén, ese que teníamos en casa de toda la vida. Más que nada para que la Txipirona pase como un tifón por encima y el pastor acabe en el pesebre y el río de plata se convierta en una pelota comestible. Pero vamos, que yo quería poner mi belén. El jesuita que llevo dentro empezaba a aflorar y ya me estaba poniendo tierno. Pero viene el Papa y me da un sopapo. 
 
Dice el Preboste que no había burro y asno en el nacimiento. Pero cómo que no??? Estabas allí??? Qué coño había?  un ornitorrinco y una boa constrictor??? un león del Serenghetti y el Chupacabras?? Pues tampoco, Joseph dice con la seguridad que te da la posesión de la verdad absoluta que no había bicho alguno en la santa sala de partos. Vamos, que ni una triste mosca cojonera. Pero hombre, ¿qué te molestaba un par de pánfilos bovinos rumiando sus pajas ahí al final del belén, sin molestar a nadie?. Pues que no, ahora es herejía incluir buey o asno como animal de compañía. 
 
Pero no acaba ahí el viaje papal. Que lo de los reyes magos no lo tiene muy claro el amigo Joe. Que sí había tres tiparracos camino a Belén, pero que tiene dudas de que sean reyes o magos. Parece que en su viaje astral los vio allá a lo lejos. Pero, vamos, que lo mismo eran de Seur y le llevaban unos paquetes urgentes al Niño. Toda la vida luchando contra ese gordo cebón, vestido de payaso de feria que dice "jou-jou-jou" y ahora te lo dinamita desde dentro el tío ese vestido de blanco. Que sí, hombre, que sí que existen; que yo me he tomado tres patxaranes a los postres de la comida y también he viajado al pasado y los he visto.  Me niego a contar a la Txipirona ,cuando aprenda a hablar, que los regalos son del papa-noel chungo ese.
 
Pero Joseph ya estaba lanzado; todavía añade que sí había estrella de Belén pero, sin duda asesorado por Punset, afirma que no era una estrella sino una supernova. Ahí ya sí que se nos ponen los ojos como platos. Balbucea una explicación pseudocientífica que nos deja sin palabras, una especie de  mezcla de "Redes" y "Pueblo de Dios". Para rematarlo ya, se alía en su último viaje con Aramis Fuster y afirma que en el nacimiento de Jesús se dio una sorprendente conjunción interplanetaria. Vamos, que un chupito más y le hace el horóscopo a Cristo o le lee las líneas de la mano.
 
En fins, que yo quiero poner el belén pero ni se me pasa por la cabeza hacerlo sin seguir la senda de la madre iglesia y caer en herejía o apostasía. En resumiendo, tengo que quitar todo tipo de animales, bestias e insectos. los reyes magos desaparecen y, si acaso, envían sus regalos por correo postal; en lugar de estrella tengo que buscar una supernova, que a ver cómo le explico al chino del todo-a-cien que necesito una supernova apañada. Y caso de que lo entienda que me ponga tres planetas para hacer la conjunción planetaria papal. Anda, que ya son ganas de tocar los huevos.
 
Dios, como le dejen la botella completa al Papa, nos descubre cómo desaparecieron los dinosaurios y qué pasó en el Big-bang. Eso sí, con todo lujo de detalles. Palabra de Dios.

viernes, 10 de agosto de 2012

A que coño quieres que te gane



La mujer salva España. titular de El País. Pues no, no es Merkel que manda a tomar por culo la prima de riesgo. Tampoco una marabunta de madres que salen a la calle y consiguen parar los recortes a base de collejas en las cabezas de sus congresistas vástagos. Sorprendentemente, se refiere a unas pírricas medallas que han logrado al parecer humanos de ese sexo y de este país. Tan descomunal hazaña va a lograr, según el diario al que suponemos serio y sesudo, librar a los hispanos de los desastres que nos acometen un día sí y otro también.


Por otra parte, si fuera esto una ciclogénesis explosiva de medallas que jarrea sobre nuestras patrias cabezas, a lo mejor podríamos dar una palmadita al redactor jefe; justo antes de enviarle a su nuevo destino como editor de "La Hoja Parroquial". Pero después de estar a punto de consumarse la peor actuación olímpica que se recuerda no deja de tener huevos la cosa.

Es el tipo de titular que uno esperaría en el Marca un miércoles en el que ya hayan agotado el informe pormenarizado sobre el nuevo slip de Ronaldo o la entrevista al cuñado de la albaceteña tía segunda de Iniesta.

Pero no, titular a primera plana.

Y, con todo, el Marca no se queda satisfecho al haber sido superado en amarillismo periodístico y contraataca con un golpe maestro. Mientras en el medallero nos superan ampliamente países como Corea del norte (o del sur y del centro porque no hay), Kazajistán o Kenia, el Marca regala con tropecientos cupones la camiseta con la frase (bien grande): soy español, ¿ a qué quieres que te gane?. Una frase con una chulería tan directa como repugnante y que resume en pocas letras gran parte de los defectos peninsulares: chulería de matóncillo de los que quitan los bokatas en el recreo, barriobajerismo, chusquería de a ver quién la tiene más grande, meteorismo.....Son esas cosicas que me animan a veces a pedir la nacionalidad ugandesa. La frase de marras surgió al albur de unos cuantos triunfos presididos por el omnipresente fútbol y seguido por unos cuantos deportes colectivos; con todo su mérito, todo hay que decirlo. Pero regalar la camiseta ahora que nos arrastramos por el barro en fútbol, en baloncesto han reptado por el barro hasta ahora al menos,  en atletismo ni con una vuelta de ventaja, y un porrón más de fracasos.....pues tiene cojones la cosa. Por no hablar de lo que nos arrastramos en el juego de verdad, en economía donde mendigamos y sableamos a los vecinos como el del ático de Rúe 13 del Percebe. Casi me imagino a Rajoy en Berlín con su camiseta :"soy español, ¿a qué quieres que te gane? mientras agarra las faldas de la Merkel al sollozo de "Dame aaaargo".

Por Dios, pobres en economía sí, pobres en deporte olímpico también. Pero un poco de dignidad. Por favor.

jueves, 5 de julio de 2012

Bollicaos recortaos



Viven entre nosotros. Son como tú o como yo. Toman café, discuten con el frutero por los plátanos que les han vendido, ponen la tele a toda hostia, cruzan los semáfaros en rojo y dicen que estaba en ámbar, se tiran un cuesco discreto en la oficina cuando creen que no les ve nadie. Pero les puedes distinguir por pequeños detalles; su nariz aguileña, el rostro cetrino, su manía de contar céntimos del monedero, su mirada penetrante y calculadora. Pues sí, son ellos. La nueva especia surgida al albur de la crisis: los recortadores. Se mueven por calles, farmacias, empresas, residencias de ancianos olisqueando cualquier posible recorte que echarse al coleto,cualquier posible ahorrillo con que contribuír a las arcas estatales.


Tras arrasar farmacias, pluses y permisos horarios, convenios colectivos, piscinas municipales y un sinfín de recovecos monetarios, uno de estos recortadores ha puesto su vista felina en uno de los mayores núcleos de despilfarro, de vergonzoso derroche, de dislate presupuestario que quedaba en la economía de este país: la merienda de los presos. En cientos de centros penitenciarios de este país hemos asistido impasibles e impotentes a esa bacanal de bollicaos, galletas maría, enormes bocatas de chorizo de pamplona, montañas impúdicas de chopped, tan preso como sus comensales en barras de pan interminables. Una orgía de grasas trans que ofende al más derrochador de los ciudadanos y que, por supuesto, que no ha pasado desarpercibido para nuestro amigo el Recortador. Tras denunciar el hecho a los gerifaltes que firman la orden, el Recortador quedó satisfecho, orgulloso, ahíto de justicia social. Sabido es que un criminal sin su ración de Donuts a media tarde asesina con más saña, viola con más rabia y limpia la sangre con más pericia. Pero todo es poco por lograr esos eurillos que harán de este país un gran sitio para vivir.

Mira a tu alrededor, tú no sabes dónde está tu Recortador, ni sabes quién es; puede ser tu suegra mientras reposa el puchero de lentejas, puede ser tu hija mientras la dejas en su parque infantil oyendo embobada los cantajuegos o  los chiripitifláuticos; puede ser tu vecino el del sexto; el que se lleva una coletilla con los cuatro pelos que le quedan y que mientras se hace el canuto de la tarde busca nuevos nichos que recortar (bien merendado, eso sí). El próximo recorte te puede tocar a ti. Puede que te cobren los bolis que te llevas a casa de tu empresa o el vaso de agua "del grifo" que pides en el bar. Puede ser el perejil que te regalan en la pescadería o las pelis porno que te bajas de internet con la excusa de que "me quería bajar bambi y me he encontrado con esto". No te descuides, el siguiente eres tú. Tu recortador no olvida ni perdona.

lunes, 16 de abril de 2012

El cafelito del elefante

"Los funcionarios deben olvidarse del cafelito y de leer el periódico". bramaba el Sr. Beteta, secretario de estado de administraciones públicas, a la sazón. Las palabras son poderosas. Y, cuando las pronuncia tu jefe en empresa privada pueden tener efectos finiquitantes e indemnizantes. Pero en lo privado, provocan más escozor e indignación. Además, lo que pide el andoba es que se olviden de ello, no que no se lo tomen y no que no se lo lean. Al día siguiente, la frase del "pezzo novante" gubernamental ya era trending topic en el cafelito de las 10 de funcionarios de todo el país, que se vieron obligados a ampliar en un cuarto de hora el dichoso cafelito para desentrañar el significado y sinrazón de tamaña tropelía. Además, fue necesario una remesa de nuevos diarios para recabar todos los detalles del dislate. Ese día, "el país" se impuso al " marca" en las mesas de media administración.


Pero a partir del día siguiente y una vez interiorizado el mensaje del preboste el resultado fue devastador: funcionarios buscando en el diccionario el signifiado de "cafelito"; el bar de al lado del ministerio solo, vacío, asolado a las diez de la mañana con las tortillas pudriéndose al sol mientras avanza la mañana; Kioskos de prensa hundidos bajo el peso de los diarios que no han podido vender; Juan Valdés cultivando te, colacao y achicoria ante la producción de café a la que no logra dar salida. Seguro que el señor Beteta no había pensado en todo esto.

Pero las palabras del jefazo anticafelitos no se quedaron ahí, sus consecuencias fueron aun más profundas. Llegaron al Funcionario Máximo y calaron en él hasta lo más profundo de sus quebradizos huesos. El Rey, al oír estas estas palabras, saltó de su sofá como si tuviera un resorte en sus soberanas posaderas, se quitó la bata de felpa mostrando sus soberanos pectorales a los vecinos y bramó:

- joder, tiene razón! basta de cafelitos! basta de prensa! Sofía, prepárame el rifle, que me voy a Soria a cargarme a mi nuero, al marichalar!!!

-Esteeee, no sé si será una buena idea...no sé....no digo que no se lo merezca...pero hombre, con tu puesto....

El rey se lo piensa......

-bueno, está bien! pues entonces me voy a Botswana a cargarme todo lo que se mueva!!!

En ese mismo instante, a tres elefantes les daba un tembleque sin razon aparente en el corazón de la sabana bostwanera. A los tres les vino a la cabeza la imagen de un vetusto rey europeo persiguiéndoles en taparrabos con un machete.

Y dicho y hecho; ahí se plantó su majestad, en su nuevo papel de Gran Hombre Blanco dispuesto a limpiar de cucarachas, mosquitos y elefantes al africa Negra mientras en España anuciaban el atiborramiento de las aulas para ahorrar unos eurillos. Lo que no contaba el Gran Hombre Blanco era con la Pequeña Escalera Negra del hotel que, para alegría del elefante de turno, se interpuso en sus nobles intenciones.

Gracioso era ver a Rajoy balbuceando cuando se le preguntaba si estaba al tanto de los divertimentos reales:

-Bueeeeno, estoy yo....., sí, algo me dijo.....creo.....

Nuevo tropezón de los borbones, que siguen con su meteórica carrera cuesta abajo en los últimos tiempos. Que no se trata de negar el papel jugado por el monarca en determinados momentos, ni un papel diplomático jugado con cierto tino en algunas cuestiones. Pero por una parte, la figura parece caduca en estos tiempos. Y, por otra, esa campechanía que se le atribuye al rey a mi me rechina. Yo quiero que sea campechano mi frutero y mi vecino el del quinto. Pero no me pone especialmente tener un rey ( a mi sueldo) que balbucee en reuniones internacionales a voz en grito: ¿por qué no te callas? o el más reciente: "estos franceses son tontos" en relación a las bromas del doping del guiñol. Esos comentarios, la verdad, prefiero oírselos a mi frutero.

En fin, señor Beteta, por favor, haga una excepción, y por favor, permita a su Funcionario Máximo que se eche el cafelito a media mañana y que se pase media mañana leyendo el Marca, La Razón y hasta "La Hoja Parroquial" si se tercia. Hágalo por mi, hágalo por nosotros, hágalo por los elefantes.